AMANDO AL YAOI

AMANDO AL YAOI

un pequeño lugar dedicado solo a lo mejor: EL YAOI XD y algo mas...

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¡¡¡NUEVAS ENTRADAS!!!!

 

 

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CHECALAS Y COMENTA!!




Ya estan aqui, los nuevos capitulos de Musica para el dolor del corazon, one shorts de SasuNaru, e...HISTORIA NUEVA: LA BRISA DEL ANGEL DE HIELO.....¡¡YA ESTA AQUI!!

 

 

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/entre_las_olas_sasunaru (COPIEN Y PEGUEN TAMBIEN)

 

 

AQUI LES DEJO EL LINK DE EL NUEVO FANFIC QUE ACABO DE SUBIR, LO QUE  PASA ES QUE EL METROBLOG NO ME DEJA HACER LISTAS NUEVAS (AUN NO SE PORQUE D:)

 

 

 

 

 

 

MUSICA PARA EL DOLOR DEL CORAZON

LAMENTABLEMENTE AUN NO SE PORQUE NO ME DEJA EL BLOG HACER NUEVAS LISTAS =O PERO EN SON DE MIENTRAS AQUI LES PONDRE EL LINK DE CADA CAPITULO QUE SUBA.(COPIEN Y PEGEN)

 

FELIZ LECTURA!!!!

 

 

 

 

CAPITULO VI:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_vi_descubierto!!_lo_que_no_debio_saberse

 

CAPITULO VII:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_vii_el_escape!!_y_un_joven_desconsolado

 

CAPITULO VIII:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_viii_la_hermosa_melodia

 

CAPITULO IX:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_xi_sutil_dolor

 


CAPITULO X:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_x_entrelazados

 

CAPITULO XI:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_xii_el_pendulo


CAPITULO XII:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_xii_mas_que_una_simple_atraccion

 

 

CAPITULO XIII:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_xii_heridas_que_no_sanan


CAPITULO IVX: CONSTERNACION AMOROSA NEW!!!!

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_ivx_consernacion_amorosa

 

CAPITULO XV: ENFRENTAMIENTO (FINAL) NEW!!!

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_xv_enfrentamiento_final

 

 

 

AQUI SUBIRE LOS LINKS CADA QUE ACTUALIZE ASI QUE: ATENTOS!!! xDDD

 

 

 

 

 

 

MUSICA PARA EL DOLOR DEL CORAZON II: MENTIRAS Y DISCORDIA

AQUI LES DEJO LOS SIGUIENTES CAPITULOS DE LA SEGUNDA PARTE DE ESTA HISTORIA:

 

CAPITULO I:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_i_sin_tiempo

 

CAPITULO II

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_ii_sentimientos_de_culpa

LA BRISA DEL ANGEL DE HIELO


PRIMER CAPITULO:

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_i_la_noticia (COPIEN Y PEGUEN)

 

SEGUNDO CAPITULO:

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_ii_el_evento

 

 

TERCER CAPITULO: (NEW!!)

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_iii_la_admision

 

CUARTO CAPITULO (NEW!!!)

 

http://amandoalyaoi.metroblog.com/capitulo_iv_el_encuentro

 

 

SOLO QUIERO UN CAFE (NaruSasu)

y el segundo de la noche  :D espero les guste ^^


FELIZ LECTURA!!

 

 

UNICO CAPITULO: LA NOTA

La calle era de lo más común y llena de pisadas por personas desconocidas entre si; cada una con un destino diferente y con cosas que hacer al lugar donde se dirigían mientras que las que iban en sus autos también tenían  destinos distintos; Sin embargo, una persona vestida en un traje de oficina detuvo su apuro en  un negocio algo pequeño pero acogedor; tan agradablemente pues esboza una sonrisa en su faz al estar dentro de aquel lugar donde suena la campana que avisa la llegada de un nuevo cliente.

-¡mira! El es nuestro cliente estrella, ve a atenderlo, y por favor se amable-alguien más que solo la campana se percata de la llegada de esa persona.

-si...-acepta algo temeroso pues es su primer día y teme  no hacerlo bien pues amable es lo que él no es-*aun no comprendo como es que acepte...*-se reclama por haber aprobado ese trabajo dirigiéndose con un porte gallardo, y libreta en mano para tomar la orden del cliente que atendería; vistiendo una camisa blanca con un  chaleco,  moño negro en el cuello, pantalón de vestir negro y un mandil amarrado a su cintura de color blanco.

-bu...buenos días... ¿Qué va a ordenar?-bueno al menos ya pudo saludar con cortesía que era lo que más le  repudiaba pues no le gustaba ser afable y menos con alguien quien no conoce.

-lo de siempre por favor-dice sin mirarlo pues esta más atento al periódico que lee.

-ahm...disculpe... ¿Qué es lo que siempre pide?-no sabe y pregunta, en esos casos es lo único que podía decir.

-¿eh? ¿Acaso tengo que repetirlo? He venido aquí por años y siempre saben lo que pido-dice con algo de impaciencia, pero sin dejar de leer si no apretando mas lo que sostiene.

-pues...quizá los demás...disculpe, es que soy nuevo-*¿Quién se cree que es? El rey de Inglaterra o que*-piensa con desazón intentando ser amable aunque por dentro esta que revienta y una vena en su frente amenaza con salir.

-jejeje... ¿con que nuevo eh?-al escuchar que era alguien que no conocía deja el periódico sobre la mesa y mira hacia arriba para percatarse de quien es-*va...vaya...es atractivo...*-un sonrojo leve se asoma por sus mejillas al ver a ese mesero; alto, quizás de la misma estatura que él, cabello negro y su traje de mesero bien portado; una piel blanca como la nieve que apostaba que era suave pues no se le asomaba ni un bello a menos que se rasurara siempre, eso es lo que supuso-¿Cómo te llamas?-le sonríe de lo más habitual.

-si...así es...-*oohh...sus ojos...*-fue lo primero que vio, los ojos, normalmente  un habito que él tiene, mirar a los ojos a las personas pues él pensaba que podías saber todo de ellas con tan solo mirar las "ventanas del alma" como el decía; sin embargo, en este caso fue algo un poco distinto. Podía decir que era una persona amable y muy divertida, pero también le gusto ese azul profundo era como perderse en el fondo del mar y sin querer regresar pues te gusta nadar en esa agua azulina y perderte. Podía ver el principio pero no el final de ese azulino zafiro que lo hizo callarse y quedarse embelesado tan solo por unos segundos.

-eres de pocas palabras....jejeje...te pregunte como te llamas-repite, pues lo ve un poco raro  y siente algo de incomodidad pues es la primera persona que lo mira a los ojos durante tan poco tiempo pero que se le hace eterno pues se empieza a disgustar y hasta cierto punto apenar, mas en cambio no deja de sonreír  sin ocultar ese rojo de venas en su rostro.

-ah...si...Sasuke...-dice apenas pues pasa un trago de saliva-*¿Por qué me pone tan nervioso?*-sus piernas tiemblan raramente e intenta ocultarlo.

-Sasuke...-repite el nombre como si se le hiciera hermoso-¿Sasuke que? Tienes apellidos ¿no? Yo por ejemplo me llamo Naruto Uzumaki-se presenta.

-Uchiha, ese es mi apellido. Sasuke Uchiha- dice y repite de nuevo.

-oohh...bueno Sasuke, quiero que me traigas un café, y un pastelillo de esos que están el mostrador por favor-le pide afable.

-esta bien, algo más que desee-*al fin ordena...el gerente me mira raro desde hace un rato...*-se percata de eso al mirar de perfil que su gerente lo mira entre nervioso y enojado.

-no...eso siempre es lo que pido, así para la otra ya sabes jejeje-le informa.

-de acuerdo...enseguida se lo traigo-se retira para traer la orden pero una mano lo detiene de su muñeca y al mirar de quién es esa mano se percata de que es de el cliente que atiende observándolo con desconcierto.

-disculpa...solo dime Naruto....no me gusta que me hablen de usted ¿vale?-le pide  sin dejar de mostrar esa felicidad y emocionarse por ese simple contacto.

-ah...si...esta bien...como ust...digo...como digas-se suelta de ese agarre pero al deslizar su muñeca sobre esa mano pues lo deja de poco a poco siente que esa mano roza la suya por unos segundos y ve una sonrisa un poco extraña, no igual a la otra en Naruto como de "satisfacción y misterio" poniéndolo más nervioso de lo que ya estaba pues ese cliente había causado una gran impresión en su persona.

Con sus manos sobre la mesa y su barbilla recargada sobre sus manos entrelazadas ve con alegría a aquel mesero  de espalda que se dirige a la cocina a traer lo que pidió.

En lo que espera lee un poco el periódico, acerca de economía y un poco de espectáculos y una que otra accidente de tráfico o algo parecido pues la ciudad nunca se libra de algo así, ya sea por un borracho, o por un impertinente que se atravesó en la carretera y que por lo regular la culpa la tiene el conductor y no el trasunté.

-aquí esta su orden...-esa voz gruesa y sexy lo hace salir del transe de lectura en el que se había metido.

-gracias...pero no me digas de usted, ya te lo dije-deja a un lado el periódico y se dispone a tomar su café humeante.

-ah...si...lo siento...-deja por ultimo la rebanada de pastelillo que le pidió y pone la charola a la altura de su cintura con sus manos cruzadas.

-jejeje no hay problema. Sasuke-lo mira a los ojos, esos ojos negros-*negros...como la noche...*-es lo que piensa al verlos.

-bueno...disfruta tu café...tengo que  seguir con mi trabajo...cualquier cosa que necesites solo dime...-*¡¡ ¿Qué me pasa?!! ¡¡ ¿Por qué soy amable con él?!!*-ni él se cree lo que de su boca sale.

-gracias...-le sonríe y de nuevo lo detiene de su muñeca a medio trayecto- Sasuke...quiero que mañana tu también me atiendas, si no es molestia-lo dice muy serio y a la vez  su  cálida voz lo hace sonar dulcemente.

-si...esta bien...pero, ¿podrías dejar mi muñeca?-le incomoda que lo tome así.

-jajajaja...perdón....-lo suelta apenado-es que hace rato que rose tu mano sin querer...bueno...me gusto...-dice directamente, se pone serio pero al último le sonríe-tienes unas manos hermosas... ¿no te moleste que lo diga o si?-no repara en decir lo que siente ahora y lo que le gusta ahora.

-...ah...gracias...y...no...no me molesta...-trata de esconder su cara al sentir que le arde de la vergüenza-*¿Qué le pasa? ¿Por qué me dice estas cosas?*-bu...bueno...con tu permiso...-hace una reverencia y se retira sin mirarlo a los ojos.

Intentaba concentrarse en los demás clientes que recibían de sus servicios sin tomar en cuenta que Naruto estaba ahí pues el solo querer verlo le ponía los nervios de punta haciendo que su corazón latiera como loco; sin embargo la tentación era más grande, quería ver una vez más esos ojos zafiro que no sabía porque le gustaban en demasía.

-*¡¡diablos!! Se dio cuenta que lo miraba*-la mirada de Naruto estaba sobre él pues en el momento que giro su mirada para verlo  choco su atisbo negruzca con su miramiento azulina que en relámpago regreso la mirada fingiendo que no lo veía y apenándose detrás de él-*¿Qué pasa? Apenas lo conozco y me hace ponerme a mil*-medita un poco alterado por lo que pasa en su cuerpo.

-¡¡muchas gracias por venir!!-escucha que el gerente dice a alguien.

-jajaja...de nada, en ningún lado preparan el café como aquí, vendré mañana. Gracias-escucha la voz que responde y lo paraliza.

-*aahh...que bueno...ya se va...*-siente alivio pues esa hora se le hizo eterna.

-¡¡gracias Sasuke!! Eres muy amable-esboza muy alegre y con toda la confianza del mundo apoya una mano en el hombro del pelinegro sin importarle que este ocupado atendiendo a alguien más-vendré mañana...-le susurra suavemente, parece saber darle uso a esa voz.

-*¡¡no lo sentí llegar!!*-siente su mano sobre su hombro y lo que le dice con esa voz que  a su parecer la usa al propósito pues lo pone extremadamente ansioso y se paraliza en el acto-mm...si...esta bien...-es lo único que responde, y para lo único que su cerebro reacciono; cuando por fin escucha la campana sonar sabe que se ha retirado y su alma le regresa al cuerpo-*aaahh....al fin se fue...*

-¿disculpa? ¿Puedes traerme lo que te pedí?-una chica de cabello rosado lo saca de su transe.

-ah...si...perdón...enseguida se lo traigo-se dispone a servirle y seguir con su día normal de trabajo.

El resto del día fue de lo más rápido a comparación de la mañana que se le había hecho larga y pesada a  causa de ese cliente de nombre Naruto.

-*y pensar...que mañana vendrá...*-le causaba cierta alegría pues quería ver de nuevo esos ojos, pero también cierta incertidumbre y desasosiego por como era el.

-¡buen trabajo Sasuke! Mañana nos vemos aquí a las 7 de la mañana-escucha que le dice el gerente.

-gracias...hasta mañana...-toma sus pertenecías que dejo en cocina y se retira a su casa a descansar.

Su trabajo en la oficina haciendo esas cuentas pesadas, lo habían dejado agotado  y mas por la hora en la que había salido. 5 de la mañana, solo dormiría tres horas, pero eso se le olvidaba al pensar que al otro día se encontraría con ese chico del restaurante.

-*¡mañana lo veré! ¡Mañana lo veré! Aahh...parezco un adolecente, pero...es que...Sasuke...me gusta mucho...*-medita feliz al conducir su auto directo a casa  mientras escucha una canción tranquila y de amor "anata  ga soba ni iru shiawase" de "home made kazoku" en la radio y una leve sonrisa se revela en sus labios al solo pensar en esa persona que conoció.

La noche había sido tranquila, pero él en el día tuvo que levantarse temprano y llegar con bien y puntual a su segundo día de trabajo en ese restaurante que pensándolo bien no había sido tan malo; sin embargo, no dejaba que eso no podía evitar que "eso" le perturbara.

-*aahh...voy a verlo...*-le inquietaba en su mente con desaliento pero a la vez con cierto regocijo que no podía comprender.

Tomo el taxi directo a su trabajo una vez con su maleta de su uniforme, bañado bien perfumado y peinado; en si, bien presentable para su trabajo pues su imagen era la imagen del restaurante.

-¡buenos días Sasuke! Que bueno que llegas puntual, colócate tu mandil y ponte a trabajar-en cuanto lo vio llegar al negocio le ordeno que se pusiera al día.

Lo hizo en silencio, pero con un gesto en su boca de disgusto, no le gustaba que le ordenaran pero tenía que aguantarse pues después de todo era su trabajo y a eso se atenía; mas sin en cambio, eso no era su apuro.

-¡buenos días!-escucha una voz conocida junto con la campana de llegada de un cliente.

-¡demonios! es...es...el...*-piensa con desagrado y con cierta alegría pues su corazón late hasta sentirlo en su garganta y su estomago se oprime hasta hacerse como una pasa.

Escucha sin voltear como el gerente lo atiende personalmente y le ofrece una mesa, eso no había pasado el día anterior pero supuso que lo hizo para llamar a su atención, después de unos minutos mientras el atendía a un grupo de personas que pedían su desayuno escucho ser llamado por el gerente que se acerco a él.

-Sasuke...nuestro cliente estrella quiere que lo atiendas personalmente-le ordena y le informa.

-lo siento...pero ahora mismo estoy atendiendo-no quiere ir, sabe que eso pasaría pero no quiere saber ahora que hará o le dirá ese chico de cabello rubio.

-no te preocupes, que Shigetsu los atienda. Además es una orden y una petición del cliente no puedes negarte-le dice serio y autoritario- ¡Shigetsu!-le habla a esa persona, parece ser otro mesero

-dígame señor-un chico de cabello color azul agua con el mismo traje que Sasuke, es su compañero de trabajo.

-ve a atender a esas personas, llévales la orden que pidieron-le informa.

-¡esta bien!- se dirige a la cocina a tomar la orden de las personas que Sasuke atendía.

-pe...pero...señor...-no quiere acceder y sabe que ya no tiene escapatoria.

-anda ve, el cliente espera por ti, debes agradecer que gracias a él da una buena propina y tu llevaras parte de ella ¡anda!-lo empuja a que cumpla con su deber.

-ahm...si...-sin ánimos va hacia Naruto que lo espera.

-¿Qué tal...Sasuke? Nos volvemos a ver-dice sin reparar la felicidad en sus labios.

-ah...si... ¿lo de siempre no?-intenta ser un poco cortante con él pues entre más rápido lo atienda más rápido se ira.

-oohh... ¿mal día?-se da cuenta de su frialdad preguntado el motivo-*definitivamente...me gusta...*-reflexiona sobre lo que siente.

-no...enseguida traigo SU orden-hace énfasis en esa palabra para darle a notar que no piensa hablarle como si lo conociera; sin mirarlo se retira trayendo lo que pidió ayer, lo que según pide siempre.

-Sasuke...-se levanta y lo detiene de nuevo pero no de su muñeca o brazo si no de su mano que aprieta fuertemente en el momento del agarre-no me hables de usted...-le sonríe alegremente, quiere que lo entienda.

-....-lo mira de manera molesta-...no me toques entonces, dobe...-se suelta de ese agarre que de nuevo deslizó su mano junto con la de él, dejándole algo en ella.

Sin mucha importancia y sin voltear a verlo fue a la cocina por su orden y revisar que era lo que había dejado en su mano tras ese contacto mientras esperaba que le dieran el café.

[I]~"me gustas Sasuke"~[/I]era una servilleta doblada; decía con letras finas y entrelazadas que hacía que su nombre se vieran bien por la forma en que fue escrito.

-*¡¡ ¿Qué?!!*-su sorpresa era tal que sus ojos se abrieron como dos grandes platos al ver lo que ahí decía-le gusto...-susurro con cierto miedo y con asombro todavía.

-¿Qué dices?-escucha que alguien le habla.

-no...nada....llevare esta orden...-toma el café y lo pone en la charola junto con la rebanada de ese pastelillo-*¿Qué le gusto? ¿Le gusto? ¿Qué espere que diga ahorita que lleve su orden? Si apenas lo conozco... ¡diablos! Mañana renunció, si esto paso hoy que pasara mañana, no quiero ni saberlo*-piensa con desagrado, pero al llegar y en silencio ponerle la taza de café y la rebanada de pastel y verlo  como toma su café cambia de parecer-*aunque...debo reconocer...que es agradable, y que esos ojos me...me gustan...*-agacha un poco para disimular.

-gracias...-sorbe un poco de ese café- mmm...como siempre, al punto...-reacciona como si nada-gracias Sasuke, tu servicio y tu atención son excelentes...me disculparas pero hoy no puedo terminarme el pastelillo ya que tengo que llegar a mi trabajo y se me hará tarde.

-*¡no piensa decir nada!*-le enfada su tranquilad tras después de lo que le dejo en sus manos en esa servilleta con esa declaración delicadamente escrita-ah...si...no hay problema...-intenta no mostrar su molestia.

-¡hasta luego! Y gracias por todo-le sonríe, toma su sombrero dejándole la propina en la mesa-nos vemos...mañana...quizá...-revela en él una mirada algo misteriosa y guiñándole el ojo a él pelinegro.

Ve que se retira del restaurante viéndolo por la ventana hasta desaparecer donde esta el límite de la pared.

-*¡que le sucede! Me dice eso y luego...se larga como si nada...usarontakashi...*-recoge la propina, la taza y el plato del pastelillo a medio comer; sin embargo, de algo se percata, en la taza vacía esta una servilleta previamente doblada lo cual le  despierta la curiosidad desdoblándola para despejar esa vacilación.

[I]~"Si sientes lo mismo...no será la última vez que me veas en este día..."~ [/I] -escrito con la misma letra fina y delicadamente entrelazada.

-*¿Qué...significa esto?*-no comprende este último mensaje: "si sientes lo mismo" no podía negarlo, lo enfadaba pero también le gustaba aunque poco lo conociera, esos ojos habían hecho su magia en él, y aunque sentía que le gustaba no entendía la ultima parte del mensaje.

Durante el resto de su labor en el restaurante no podía dejar de pensar en eso: "no será la última vez que me veas en este día" ¿Qué quería decir? Entendía que lo volvería ver, pero ¿a que hora? ¿Cómo? Si él estaba todo el día ahí trabajando además de que espero que en algún momento de la tarde fuera a comer o quizás a cenar al restaurante, pero....nada....en ningún momento se apareció enfureciéndolo más.

Su labor del día estaba por terminar, recogieron las mesas y dejaron los trastes limpios.

-¡hasta mañana! Buen trabajo chicos, nos vemos mañana temprano-les despide el gerente y el toma sus pertenecías para dirigirse a la salida del lugar.

Todos van saliendo por la parte trasera del restaurante. Sasuke algo decepcionado por la falta de cumplimiento de cierto chico  se retira a su hogar.

-te dije que no sería la única vez que nos veríamos...-escucha una voz bastante familiar que hace que dé un salto.

Se encontraba recargado en la pared  de enfrente de la puerta de salida del negocio.

-¡¡tu!! ¿Qué haces aquí?-expresa con molestia, aunque le da gusto verlo.

-¿Qué hago? Pues cumpliendo con lo que te dije-confiesa incrédulo ante lo que le pregunta.

-¡¡eso lo se usuratonkashi!! Lo que pregunto es que, me dejas esas notas, ¿Qué te sucede? Apenas me conoces y haces ese tipo de confesiones, primero cerciórate que la persona sea de tus mismos gustos...dobe...-esta mas que molesto, aunque le alegra verlo ahí.

-Je...tienes razón... ¿Sasuke?-se aproxima a el tomándolo de la cintura para acercarlo a él lo mas que pueda.

-¿Qué...que ha...?¡¡mmmggnn...!!-su boca es asaltada por unos labios que no se resisten a tocar  los suyos.

Los acepta pues no es del todo mal, lo abraza del cuello para hacer más profundo el tocamiento de labios y el rozamiento de sus extensiones bocales suaves y húmedas, hasta que uno de ellos decide detenerse recargado sus frentes y dando vaho mutuamente al sentirse sus respiraciones acariciándose siendo un calor agradable.

-por lo que sentí...creo que acabo de cerciorarme...-dice el rubio con una gran felicidad en su rostro.

-jum...cállate dobe...y bésame de nuevo...-lo toma del rostro y ahora es él quien toma la iniciativa y el otro no se niega en ningún momento.

Otro beso ahora es dado mutuamente, pues ambas partes participan y se aceptan; un beso largo donde cruzan lenguas y mordiscos leves en los labios.

-vamos Sasuke...mi auto esta a unas calles de aquí, te llevo a tu casa-detiene sin mucho querer pero no es un lugar para que estén besándose.

-de acuerdo...y...¿en que trabajas?-acepta mientras camina a su lado.

-contador-responde mientras toma la mano con mucha confianza del pelinegro.

-aah....ya veo...-acepta ese agarre mientras caminan y Naruto le sonríe.

Caminan juntos hacia el auto de Naruto que esta estacionado, quizá no solo lo llevaría a su casa, quizá pasaría algo más... pero eso es lo que ya ellos decidirían pues tenían una noche para ellos...

*-*-*-*-**-*-**-*-*-*-*-*-*-*-*-*FIN*--*-*--*-*-*-*-*-*-*-*-*--*-*--*-*

 

 

y que taaalll ehh?!! jejeej gracias por  leer ^^ espero sus comentarios >< hasta la proxima *o*

COMPAÑEROS DE OFICINA (SasuNaru)

bueno bueno, aqui subo uno mas de SasuNaru ^^ espero les guste ><


FELIZ LECTURA!!!


 

UNICO CAPITULO: TRABAJANDO A LAS HORAS DE LA MADRUGADA

 

"No es algo que quieras  hacer si no algo que tienes que hacer aunque te pese" Era lo que él pensaba cada vez que se tenía que levantar de la cama para dirigirse al edificio donde tenía que trabajar en un cubículo frente a una computadora, llamadas y cientos de contratos de clientes; Y no era que odiara trabajar, sino que simplemente la monotonía de sus compañeros, de ver las mismas caras todos los días le era pesado y hastió; estaba aburrido pero lo hacía por necesidad. ¿Familia? No, no tenía hijos ni esposa que mantener, pero si quería independizarse de sus padres tenía que hacerlo.

Ese día llego como siempre a su puesto dejando su saco en el respaldo de la silla mientras esperaba que la computadora se cargara al haberla prendido minutos antes después de que llego.

 

-*aahh...un día mas en este lugar...bueno...que mas...*-dio un largo suspiro interno, se sentó en su silla disponiéndose a trabajar.

 

Ese día fue uno de los mejores en cuanto a la semana, contrato a mucha gente en las acciones de la empresa y sabia que por eso vendría una buena paga y aunque no le emocionaba el dinero se sentía satisfecho de lo que hacía, así por lo menos no tendría que soportar regaños de su jefe y amenazas de despido como sus demás compañeros que a veces  cuando se podía se la pasaban echando relajo mientras el solo los miraba de reojo con disgusto en lo que atendía sus ocupaciones; sin embargo, a veces ni tiempo tenia de  prestarles atención.

Por fin era de noche y la hora de salida ya había llegado así que recogió su saco disponiéndose a salir de la tediosa oficina llena de cubículos.

 

-¡ey!-siente que le dan una palmada en la espalda con toda confianza-¿no quieres ir a tomar algo? Yo y los chicos pensamos irnos a relajar a un bar, ¿Qué dices? Va ir Karin y...

 

-No...quiero descansar solamente-se da la vuelta ignorándolo por completo con toda la frialdad que puede; nunca a sociabilizado en el trabajo y es lo que menos quiere pues no le interesa tener amistades, cree que son solo un estorbo que entorpece su trabajo.

 

-oh...bueno...que descanses entonces...nos veremos mañana...-lo ve arreglando su cubículo antes de irse.

En lo que acomoda los contratos y acomoda el teclado de la computadora observa por el rabillo del ojo que sus compañeros se van viéndolo que él se queda solo; le molesta pues siente que lo ven como un bicho raro.

 

-¿Qué paso, que te dijo Suigetsu?-le pregunta una chica pelirroja.

 

-naaa...ese antisocial no quiso, te dije que era inútil Karin...ese chico solo conoce el trabajo y ya. No sé ni para que me moleste invitándolo, si lo hice es porque a ti te gusta, ¿pero ve? Ni se inmuta tantito-lo dice tan despreocupadamente.

 

-¡¡cá-ca-callate!!-se arregla los lentes nerviosamente mientras le da un zape al chico de cabello azul claro.

 

-jejeje...pues es la verdad...-se soba el golpe-mejor vámonos-jala a Karin que parecía no querer irse al ver a el otro chico solo.

 

Al terminar tomo su saco colocándoselo de nuevo desarreglándose la corbata pues  ya no tenía que estar presentable ni nada, se iba a su casa a dormir para al otro día presentarse de nuevo. Saliendo de la oficina de cubículos pasaba por un pasillo largo que contenía mas oficinas y mas cubículos; sin embargo ya casi llegando al elevador que lo llevaría al primer piso algo llamo su atención. En una de esas oficinas llenas de cubículos vio a un chico de cabello rebelde frente a la computadora haciendo una llamada e inútil y nerviosamente tratar de convencer a un cliente de vender sus acciones a la compañía.

 

-espere no me...-se despega el teléfono de la oreja-...cuelgue...aahh...gracias por escucharme...-se lo decía a si mismo decepcionado poniendo el teléfono en su lugar-aaarrgggg.... ¿qué voy a hacer si no consigo un cliente pronto? Bueno...tendré que intentarlo con alguien más-habla consigo mismo mientras intenta hacer otra llamada a otra persona.

Sin más sigue su camino pensando que mientras él se iba a descansar el otro chico que vio estaba ahí inútilmente haciendo llamadas; El sabia que quizá a esa hora ya nadie le respondería hasta el día de mañana; sin embargo ¿aquel lo sabía? Y si lo sabia aun así, no dejaba de hacerlo. Jamás había visto a ese chico, en todo el tiempo que llevaba ahí trabajando lo que le hizo suponer que era nuevo además ¿Qué clientes conseguiría a esas horas? Era inútil, pero no era algo que a él preocupara.

Los siguientes días después de que salía de su trabajo seguía viendo a ese chico de cabello rebelde ahí sentado frente al cubículo escribiendo algo enfrente de la computadora mientras contestaba una llamada y marcaba algo en una hoja con su mano con la que intentaba escribir en el teclado al mismo tiempo. ¿Por qué le llamaba la atención? No es que le fuera relevante pero entonces... ¿Por qué? Quizá porque lo veía dedicarse mucho a lo que hacía como si se le fuera la vida en ello.

 

-¿y qué dices de hoy, si te animas a ir al bar?-le vuelven a insistir.

-ya te dije que no, yo no...-iba por el pasillo de las oficinas y se detiene justo donde esta aquel chico rubio contestando una llamada.

 

-¿mm...que?-se da cuenta que al antisocial que siempre quiere invitar se detiene en seco y no sabe porque así que voltea a la misma dirección-aahh... ¿Qué ves?

 

-nada...es solo que...ese chico...-¿Cómo no le va a llamar la atención? ¿Si siempre que el sale de trabajar, que siente que se a esforzado demasiado, aquel no se sienta cansado, no se rinda ni en las noches?

 

-oohh...el...-lo mira igual-es nuevo, el jefe le dijo que estaba a prueba un mes, parece que si no consigue clientes antes de que termine el mes no podrá quedarse como accionista, como a todos aquí cuando empezamos-está al tanto de la situación diciéndosela a el otro chico.

 

-ya veo...-sigue observándolo siendo que el "nuevo" no se percata de ello pues está sumido en su trabajo.

 

-mmm...veamos...creo que se llama...Naruto...Naruto Uzumaki o algo así...tiene como una semana aquí y se esfuerza demasiado jejeje...me recuerda a mí en mis inicios. Bueno, como sea... ¿vas a ir o no?-le dice hasta su nombre y de repente le cambia la conversación.

 

-ah...no...me voy a casa-da la media vuelta dejando al otro chico como un tonto.

 

-anda, al menos una vez...-le insiste mientras va tras él.

 

-te he dicho que no, nos vemos mañana-se sube al elevador cerrándolo en la cara del otro.

 

-¡uch!-casi sentía que le aplastaba la nariz- que grosero, yo también iba a bajar...

 

Llegando a su casa lo único que hizo fue arrojar su saco en la cama y dejándose caer sobre ella, solo quería dormir pero algo perturbaba su mente.

 

-°° es nuevo, el jefe le dijo que estaba a prueba un mes, parece que si no consigue clientes antes de que termine el mes no podrá quedarse como accionista°°

 

-°° creo que se llama...Naruto...Naruto Uzumaki o algo así...tiene como una semana aquí y se esfuerza demasiado°°

-Naruto...eh...-susurra el nombre de aquella persona que siempre ve sentado en ese cubículo trabajando. Recuesta su cabeza sobre la almohada con sus brazos cruzados sobre su cuello-*¿porque pienso en alguien como él...? no debe importarme*-se irrita por dedicar sus pensamientos a alguien que solo conoce de vista mientras cierra los ojos quedándose profundamente dormido.

 

Seguían pasando los días, las noches, y ese chico seguía ahí parecía que nunca descansaba o que incluso vivía en las oficinas; sin embargo entre mas quería ignorarlo más le prestaba atención.

-entonces que dices de hoy...a Karin le gustas, deberías a animarte a conocerla-vuelve a insistir.

 

-ya te lo dije Suigetsu. NO ME INTERESA-lo mira con aberración negándose rotundamente a lo que le propone.

 

-aahh...bueno...-lo ve que sigue ahí sentado como cuando trabajan-oye, ¿que no piensas ir a descansar? Ya es hora de irnos.

 

-me quedare revisando estos contratos...-le dice mientras sigue en lo suyo.

 

-mmm...bueno...pero vete a casa pronto...hasta mañana-sin decirle nada mas, ni insistirle se sale de la oficina, sube el elevador con sus compañeros de trabajo dirigiéndose a la salida.

 

Estaba solo en esa oficina llena de cubículos, era muy tranquilo y no se sentía tan estresado como durante el día que escuchaba no solo su teléfono sonar si no también el de los demás, las voces, el teclado de las computadoras; se sentía en paz.

 

-*debe estar ahí...*-sin más se salió de su cubículo y por consiguiente de la oficina y como si se dirigiera el elevador se desvió a la oficina donde ve siempre a ese chico-*ah... ¿no está?*-el asiento estaba vacío, pero sabía que seguía ahí pues la computadora estaba prendida y el saco aun se encontraba sobre el respaldo de la silla-*su saco...*-impulsivamente lo tomo entre sus manos acercándoselo a la nariz y dándole un largo suspiro, el perfume nunca lo había olido era una mezcla entre la aroma común de la ropa y un perfume maderoso que estaba por desvanecerse de la prenda, de un relámpago se dio cuenta de lo que estaba haciendo que lo arrojo donde estaba-*¡¿Qué...que estoy haciendo...?!*-asustado de su reacción, trataba de responder a su propia cuestión; De repente, escucho un sonido que provenía del área donde estaba la cocina donde comían los de esa oficina; se asomo con cautela y ahí lo vio preparándose un café bien cargado para aguantar toda la noche; nunca lo había visto de cerca así que eso fue nuevo para él; lo miraba como tomaba el café caliente recargado en la barra tratando de descansar un poco ahí. Pudo verlo de perfil; de labios medios, de mirada azulina, de cabello rubio y alborotado pero que no evitaba que se viera bien.

 

-¡¡wuaaaaa!! ¿Quién eres?-el grito del chico lo saco de sus pensamientos percatándose de que se había dado cuenta de su presencia pues lo estaba viendo.

 

-ah...yo...buenas noches...-es lo único que alcanzo a decir antes de ocultar su cara por la vergüenza lo estaba espiando y se sentía como un estúpido, y más porque fue descubierto.

 

-¡rayos...! Me asustaste, pensé que estaba solo ¿Cómo te llamas? ¿También trabajas en las noches? Bueno, tomate un café hice demasiado así que alcanza para los dos-le dedica una sonrisa amable en lo que le da otra taza con café.

 

-ah...no...yo...-*¿Qué es esto...? Me siento raro frente a este chico...*-se siente avergonzado, nervioso, ¿Por qué? Eso es lo que más le inquieta pues ni él sabe la respuesta.

 

-¡toma!-se lo da en sus manos- y... ¿Cómo te llamas?

 

-gracias...-le recibe la taza pues no puede negarse ante una persona que es amable con él y menos que lo hace sin conocerlo-yo...Sasuke Uchiha...-afirma en lo que le toma al café.

 

-oh...yo soy Naruto Uzumaki...bueno y... ¿eres nuevo o qué?-se siente alegre de que al menos no está solo en ese lugar lleno de trabajo y estrés.

 

-eh...no...tengo que arreglar y revisar unos contratos de unos clientes, por eso me quede hasta tarde...no es que fuera otra cosa...por eso...por trabajo me quede hasta estas horas...-lo decía como si quisiera ocultar el motivo real-*la verdad es que...me quede para conocerte...pero que... ¿Qué estoy haciendo aquí? Soy un idiota...*

 

-oh...ya veo...-parece entristecerle-¿sabes? Pensé que eras alguien nuevo, ya sabes...como yo...y que quizás nos podríamos echar la mano o...algo así...jejeje-le dedica otra sonrisa-yo tengo que esforzarme, quiero este trabajo, de verdad quiero trabajar aquí-sus palabras suenan con seguridad y certeza.

 

-¿tienes familia?-piensa que ese es el motivo por el cual quiere hacerlo.

 

-¿eh? No...solo que...quiero tener algo propio, algo que a mí me haya costado trabajo hacerlo, eso es todo. Por eso...si consigo este trabajo podre demostrar que soy eficiente pero...-se quedo callado mirando acongojada mente la taza de café que estaba por terminarse-no he tenido muchos clientes...así que...me las estoy viendo un poco difícil jejeje-trata de aminorar su frustración con esa sonrisa.

-bu-bueno...quizá podría ayudarte...en si...lo mío...bueno...ya casi término así que...bueno...¡¡no te creas mucho solo porque voy a ayudarte!!-quiere sonar distante pero parece que con él le cuesta trabajo.

 

-¿de verdad? Seria de mucha ayuda ¡¡muchas gracias!!

 

-¡ya te dije que no te creas mucho dobe!-nunca nadie le había agradecido nada así que esto le hacía apenarse-no es tan fácil como parece, como eres un novato y un gran usorontokashi te costara trabajo...-quería sonar indiferente y un sabelotodo pero realmente quería ayudarlo aunque no sabía por qué.

 

-¿Qué...? Yo no soy eso...jum...creído...tu eres el dobe, el usaron...bueno...eso...grandísimo teme-se mostro algo irritado por aquel, lo trataba como un ignorante.

 

-jum...como sea...termino lo mío y vengo enseguida...-salió de la cocinita sin mirarlo dirigiéndose de nuevo a su oficina.

 

-eh...si...-lo ve salir y lo sigue hasta verlo salir de la oficina de cubículos donde él se encuentra y mientras tanto el tratar de hacer su trabajo en lo que Sasuke regresa.

 

Cuando está en su cubículo de nuevo no puede creer lo que acaba de pasar, le ofreció su ayuda y ahora estaba conociendo a alguien que se le hacía tan parecido a él en cuanto a porque trabajaban y lo que más le desconcertaba es que eso lo hacía, de alguna manera poco extraña...feliz.

 

-*¿Qué es esto...porque le ofrecí mi ayuda?...apenas lo...conozco...*-de repente algo recordó.

 

-°° tiene como una semana aquí y se esfuerza demasiado°°

El entusiasmo de Naruto había cautivado la atención de Sasuke cuando normalmente nada llamaba su atención más que el trabajar para el mismo.

Durante el día trabajaba en lo suyo sin embargo en las noches se quedaba a aconsejar a Naruto de cómo ser un buen accionista, poniendo de pretexto a sus compañeros que tenia "contratos que cerrar" para que no supieran el real motivo, le avergonzaba que supieran que le ayudaba a alguien y que era precisamente a aquel chico nuevo, que no era el único, pero si el único que llamo su atención. Conversaban en cómo llamar a los clientes; Sasuke le decía a Naruto como hacer que los clientes se interesaran en su empresa, en que quisieran vender sus acciones a su compañía; le daba tips, incluso hizo que el rubio de cabello rebelde tuviera unos cuantos clientes siendo que eran tales horas de madrugada, sin poder evitar que entre más conocía a Naruto, mas se interesaba en el, más sabia del, y también el rubio sabia mas de Sasuke comenzando así a también prestarle más atención de la que debiera.

 

-entonces...tus padres también se dedicaban a esto...vaya...toda una generación-tomaba su café entre sus manos mientras conversaban.

 

-si...me gusta, en serio...pero a veces es muy tedioso...-decía el otro chico de cabello negro-bueno... ¿y tú?

 

-je...en realidad alguien me aconsejo este trabajo...así que decidí aventurarme...jejeje...al principio no pensé lograrlo  por eso me esforzaba al máximo pero....bueno....debo reconocer que esto es gracias a ti...aunque eres molesto, engreído, y déspota...jejeje...bueno...gracias Sasuke...-se lo dice sinceramente.

 

-jum...bueno...me insultaste...pero está bien...de nada...-le dedica una leve sonrisa dándose cuenta de que lo ve a los ojos y que esos ojos son azules como el agua del mar desviando la mirada casi al instante pues eso le hizo atemorizarse y que su corazón latiera inexplicablemente; es como si esa mirada de mar lo hubiera sumergido en interior de las olas y no lo dejara respirar.

 

-je...lo siento...-también sintió ese contacto de miradas que a pesar de lo extraño que pareció no le desagrado del todo quedando en un silencio absoluto.

 

-eh...no...no es nada...-*no puedo mirarlo...después de mirarlo a los ojos... ¡no puedo mirarlo! Me inquieta...*-le frustra sentir aquello-*Naruto... ¿porque me provoca esta sensación...? ¡Quiero saber la respuesta!*

 

-Sasuke...mañana...se cumple el mes...mañana me dicen si quedo o no...bueno...solo quería que lo supieras...si no quedo, bueno...gracias de todos modos-su rostro parece afligido-*creo que esta será...la última vez que lo vea...*

 

-¡ya te dije que no es nada...!-la vergüenza lo invade, nunca nadie le agradece por nada y se siente extraño, como si le debiera algo-¿eh? Mañana es el mes...vaya...-*¡¡no puede ser!! ¿Tan pronto...dejare de...verlo?*-apenas había captado lo que le dijo-bueno...suerte...dobe...

 

Ambos sentían una despedida próxima. Sasuke quería que se quedara pero ¿Por qué? Naruto quería quedarse...el si sabia porque...pero no quería decir nada, nada que arruinara una amistad. Esa noche terminaron su café dedicándose a lo último para ya retirarse aunque sea unas cuantas horas a su casa para dormir.

 

En el siguiente día fue a trabajar normalmente pero con una inquietud en su mente: "¿Naruto quedaría?" eso ni siquiera podía saberlo pues no podía salir de su cubículo más que a el baño a comer algo, así que quizás pensó que si no llegaba a saber por los demás lo investigaba mas tarde.

Se dedico a su trabajo para no pensar en ello, cuando de pronto sintió una mano sobre su hombro haciendo que volteara.

 

-¡Na-Naruto!-el verlo detrás del, en su cubículo lo sorprendió de sobre manera-¿Qué haces...a...-antes de que pudiera formular su pregunta lo tenía enfrente de su cara, cara a cara haciendo que se girara con un leve sonrojo al ser tomado por sorpresa-¡no te me acerques tanto dobe!-se voltea indignado.

 

-jejeje...lo siento...-también tiene un rojo en sus mejillas-solo quería decirte que ¡¡me quede!! ¡¡Tengo el trabajo!!-se aproxima al oído de él pelinegro-gracias...esto no hubiera sido sin mi esfuerzo y sin tu ayuda...muchas gracias Sasuke...-lo susurro de una manera que solo él pudiera escucharlo.

 

-.........!!-la respiración del rubio cerca de su cuello, esa voz tan simple pero tan impactante lo dejo helado-en-en vez de perder tu tiempo en agradecerme deberías ponerte a trabajar...-era su forma de decir "de nada"

 

-jejeje....tienes razón...bueno...nos veremos después-salió de las oficinas.

 

-ey, Sasuke... ¿apoco le conoces? ¿Qué te vino a decir?-el chico de cabello azul claro se asoma desde su cubículo de  al lado.

 

-¡nada que te interese! Déjame trabajar Suigetsu-se dispuso a hacer una llamada para no recibir mas preguntas.

 

-mm...bueno...que grosero...-murmura por lo bajo disponiéndose a trabajar como los demás.

 

Todo seguía su curso en ese día, pero no podía evitar que aquella noticia, de que Naruto quedara a trabajar le alegrara ya que a pesar de que estaban en diferentes oficinas de cubículos podían encontrarse si así lo querían.

Al salir del trabajo creía que encontraría a Naruto en la salida pero impactantemente lo vio en su cubículo como siempre haciendo que se parara justo cuando iba a subir al elevador.

 

-¿Qué sucede Sasuke, no piensas subir?

 

-eh...no Suigetsu...recordé que deje algo pendiente-se regresa lo más rápido que puede.

 

-¿eh...?pero...-solo ve como  el pelinegro caminar en dirección contraria mientras las puertas se cierran enfrente del.

 

Se dirige a las oficina donde esta Naruto trabajando parándose atrás del.

 

-creí que habías dicho que habías quedado, ¿Qué haces aquí?-se mostraba sereno, aunque realmente le alegraba verlo y estar con él.

 

-¿eh? Sasuke...no, si quede...pero quería ver que podía hacer... tengo que esforzarme aun mas, no porque tenga el trabajo significa que tenga que relajarme-toma el teléfono para hacer una llamada pero el pelinegro le cuelga-¡¿Qué te pasa teme?!-eso de verdad le indigna.

 

-basta...está bien que te esfuerces pero...ya basta...-lo mira a la cara-tienes que descansar, no todo en la vida es trabajo... ¿Por qué crees que hay una hora de salida? Si que eres...todo un usorontokashi.

 

-¡deja de decirme así teme! ¡Que más te da! Ya te agradecí que me ayudaras, ¡solo déjame! ¿Qué te preocupa?-se levanta de su silla para imponerse; de verdad que no entendía al chico pelinegro, eso realmente lo estaba irritando.

 

-Naruto...tu....tu me preocupas...me importas, pienso en ti, ¡rayos! Y luego tú... me preguntas "¿Qué me preocupa?" si que no entiendes nada-ya no podía ocultar mas lo que está dentro del.

 

-Sasuke...no entiendo... ¿Por qué te preocupo?-algo estaba emergiendo de su interior, su corazón latía a toda fuerza pero preguntaba porque quería saber la respuesta.

 

-dobe...aun no te das cuenta...me preocupas porque...bueno...-paso un trago de saliva para darse valor tomando a el rubio de los hombros y aproximarse al-si esto no te gusta puedes golpearme...

 

-¿de-de que hablas?-ahora no entendía a lo que se refería.

 

-ahora lo sabrás...Naruto...-se aproxima a la cara del rubio latiendo su pecho-me preocupas...por esto...-ya, sin basilar toma los labios de el rubio, asaltándolos, saboreándolos  sin importarle si minutos después recibe alguna bofetada  pues se aventuro a descubrir si era aceptado o rechazado.

 

-¡¿Qué haces?!-lo aleja, limpiándose los labios de algún rastro  de ese extraño beso-¿estás loco? ¿Cómo se te ocurre besarme para expresar tu preocupación? ¡¡Teme!!-lo aleja del con un empujón.

 

-¡¡si que eres un usorontokashi!! Naruto...-lo abraza de la cintura contra él a pesar de que el rubio pone sus manos en su pecho y se le resiste-no suelo decir esto pero...me he enamorado de ti...-volvió a asaltar esos labios que por un momento lo rechazaban y por otro lo aceptaban-se que no te soy indiferente porque...me aceptas a pesar de que me rechazas.

 

-Sasuke...-oculta su cabeza en el pecho del pelinegro-si...yo...yo también pero, pensaba que tu no...por eso....yo no quería-estaba sonrojado por lo bajo sin dejar mirarse.

 

-dobe, si a mí no me gustaras no te hubiera besado desde el principio-lo toma de la cintura con sus dos manos haciendo a un lado el teclado, el teléfono y los papeles.

 

-¡¡ ¿kyaa...Sasuke que haces?!!-esa acción lo toma por sorpresa-¡¡tiraste todo grandísimo teme!!

 

-Je...Naruto....quiero hacerlo...aquí....ahora...-le afloja la corbata besándole el cuello dulcemente.

 

-¿Qué...? estas...loco...espe-espera...estamos en la...oficina...-su entrepierna era acariciada y poco a poco llegaba la mano del pelinegro a su sensible miembro que despertaba sin poder hacer nada al respecto.

 

-no puedo...es...excitante hacerlo aquí, además....no hay nadie más que tu y yo-desabotono la camisa del rubio  y en lo que masajeaba la herramienta de su pareja y con la  boca aprisionaba uno de los pezones del rubio.

 

-aahh...Sasuke...-mordía su labio inferior, aprisionaba con sus manos la camisa de él pelinegro. Intentaba resistirse, pero era demasiado tarde, el también lo deseaba.

El rubio despego a Sasuke de su cuerpo para quitarle la camisa; sus manos temblaban al desabotonar la prenda mientras el pelinegro contemplaba feliz lo que el otro hacia. Cuando los dos estuvieron desnudos del pecho y los pantalones desfajados comenzaron a besarse. Sasuke acariciaba la espalda del rubio metiendo de vez en vez sus, manos entre el pantalón y el bóxer del que quería poseer; en lo que, Naruto rodeaba con sus brazos el cuello del pelinegro, y, mientras disfrutaba del beso y de la respiración entre cortada a causa de la excitación, acariciaba con vehemencia el pelo negro de su pareja.

 

-Sasuke...yo...yo nunca...nunca lo he hecho...con un hombre-confiesa tras cortar el beso que le quitaba la respiración.

 

-yo...-le acaricia la mejilla  húmeda por el sudor muy tiernamente-¿sabes una cosa?-se acerca a su oreja para decirle algo pero también aprovecha para morderla y meter su lengua en ella-yo...tampoco...pero...solo tenemos que dejarnos llevar...a ver...que pasa...-muestra una leve sonrisa y vuelve a besarlo.

 

Se deja llevar al placer desconocido que aquel chico de cabello negro le ofrece y que desea también.

Entre las caricias y  los besos, se despojan de toda prenda que pueda cubrirles su cuerpo, incluso su sexo que esta más que despierto y ansioso. Parados, los dos uno frente al otro, cortan la poca distancia que los separa. El pelinegro toma el miembro de el rubio juntándolos de modo que puedan tocarse mutuamente; sus líquidos pre seminales se hacen uno al rosar excitación con excitación. Sus rostros no pueden ocultar el placer que eso les provoca haciendo que ejercieran un vaivén, en ambas caderas; ambos se mueven de adelante hacia atrás, de atrás hacia adelante sin dejar de tocarse mutuamente el miembro de cada uno. Uno sobre el otro.

 

-aahh...Na...Naruto...-sus caderas se mueven incontroladamente en lo que su mano sostiene su miembro con el del rubio.

 

-Sa....Sasuke...mmggnn...aahh....aaahh...si...así...-el tomaba la mano que sostenía su erección con la del pelinegro

Estuvieron así por un rato hasta que ambos habían sacado su ambrosia blanquecina, quedando sus abdómenes sucios, y en sus muslos escurría la evidencia de aquel líquido que de dos, se hizo uno.

-Na...Naruto...no se...no se que mas hacer...-lo abrazaba de la cintura sus extensiones habían vuelto a la normalidad.

 

-yo...tengo una idea...-bajo a besar el cuello del azabache descendiendo por el pecho entre besos en lo que sus manos acariciaban lenta y apasionadamente aquel torso bien formado y de piel casi blanca.

 

-oh...Naru... ¿Qué...harás...?-se deja "hacerse". Tiene algo de inquietud y miedo, pero aun así no le detiene.

Los ojos zafiro le sonríe cuando ya esta hincado frente a lo que es su objetivo. Aun mojado por lo que acaba de terminar, toma el sexo del pelinegro y sin más lo mete a su boca llenándolo de saliva, llenado su boca de ese néctar salado que hace tan solo unos minutos acaba de salir. Acaricia en la punta con su lengua en lo que el prepucio se hace hacia adelante y hacia atrás debido a las caricias que él le da con su mano cuando no lo está metiendo a su boca, y cuando lo hace le acaricia con su lengua la punta del miembro en círculos, lo aprieta con sus labios cuando la chupa. Su saliva, su lengua, y ese movimiento que hace despierta de nuevo a ese sexo, al igual que Sasuke reprime sus gemidos, pero a pesar de eso suenan tan excitantes para el rubio. El sonido de ese juego también es extraño pero aun así siguen sonando.

 

-eso...eso...Naruto...es...aaammmhh...yo....-sus caderas se mueven sin parar, sin que él pueda detener esa acción haciendo que el mismo pareciera que mete su miembro en la boca que lo recibe. Recarga sus manos sobre el escritorio que está detrás de él y arqueando la cabeza, y con un leve gemido es como termina en la boca del rubio-aaahh...lo...lo siento...-se da cuenta al mirar al suelo que ha llenado de su néctar la boca de Naruto.

 

-se pasa aquel roció blanco sin problema-está bien...

 

Las manos del azabache acarician con ternura el rostro de el rubio para después tomarlo de los brazos para que se levante; posteriormente, lo recarga en el escritorio y ahora agachándose el.

 

-me toca...-es lo único que dice, para tomar con confianza ese miembro desmayado y despertarlo con su boca, la cual, está ocupada ya con el sexo del rubio que ni siquiera protesta y también, al igual que lo hizo Sasuke en su momento dejo que se lo hiciera.

 

Trato de imitar lo que le hizo; lo metió y sacaba de su boca para humedecerlo. En la punta lo acariciaba con su lengua en un movimiento: de un lado a otro, acariciando con ella dentro de lo que el prepucio cubría, esa parte rosadita que se asoma y que sabe que es demasiado sensible, pues al momento de estarla acariciando con su lengua ve -cuando levanta la vista- que Naruto cierra sus ojos de placer, y gime sin reprimirse, siguiendo en su acción porque sabe que lo que está haciendo lo está haciendo más que bien.

Aquel sexo despierta por esas chupadas y lamidas, sus caderas se mueven ahora con más rapidez, metiendo sus dedos entre el cabello del azabache; mientras, que este, lame y chupa lo que está en la entrepierna del rubio con gran júbilo.

 

-Sasuke....voy a....a...a terminar...aaahhh....-el momento culminante llego. Desecho todo su néctar en la boca del azabache que lo trago.

 

El pelinegro pudo sentir como el sexo del rubio se estremecía en su boca, como si quisiera escapar, pero no lo dejaba porque lo aprisionaba con los labios, en lo que sentía como emanaba ese liquido y le llenaba la boca. Sin siquiera detenerse a saber cómo sabia, se lo trago dejando que sus comisuras de su boca delataran lo que había pasado.

Sin esperar que el sentir del orgasmo que acaba de sentir el rubio terminase, Sasuke se levanto del suelo, beso con gran vehemencia la boca del ojos azules haciendo que lo poco que quedaba de los néctares de ambos se confinaran con su saliva En un beso obsceno y delirantemente placentero.

Haciendo que Naruto se sentara en el escritorio tomo lo que había escurrido casi al principio de su entrepierna a sus muslos para humedecer, estimular, aquella entrada que quería desvirginar.

 

-Sasuke... ¿que....? Aahh...du...duele...-se estremeció al darse cuenta que dos de los dedos del pelinegro irrumpieron su entrada trasera.

 

-tranquilo...pronto pasara...-metió esos dedos una y otra vez; como si fuera el miembro del empujando contra ese lugar. No sabía si ese dolor que le provocaba desaparecería, solo creía que así seria porque lo hacía con cuidado.

 

Después de un rato de saca y mete al fin saco los dedos. El deseo en ese rato había crecido con gran ahincó que el desenfreno lo hizo tomar las piernas del rubio, subirlas a sus hombros para meter su miembro de un solo empujón a aquella entrada.

 

-aaahh...Sas...-fue interrumpido por la boca que se posesiono de la suya.

 

-estas...apre...apretado...-su entrecejo se fruncía por el placer que sentía al ser apretado de esa manera.

 

Después de estar quieto por solo unos segundos comenzó a moverse casi de manera automática. En un vaivén que comenzó lento y a hacerse rápido por cada minuto que pasaba. El esfínter de Naruto parecía haberse familiarizado con lo que estaba dentro del, los gemidos de ambos hombres estaba al unisonó, el sudor hacia que su cuerpo les brillara, que traviesas gotas del mismo resbalaran por su cuerpo, que el calor corporal aumentara, que el esfuerzo por buscar el placer máximo los cansara pero aun así no se detenían. Entre besos, caricias, gemidos unidos en el vaho al verse frente a frente los hacia excitarse mas por lo que estaban haciendo. Uno sintiendo el miembro del otro entrando y saliendo de él, tocando algún punto -cuando estaba dentro- que lo hacía enloquecerse. El otro: le gustaba la sensación cálida y húmeda que lo recibía, que por cada estocada era apretado y aumentando de velocidad cuando recupera algo de fuerza después de detenerse por un momento.

El instante culminante llegaba: Sasuke aumento el ritmo de sus estocadas, Naruto sentía que iba a desmayarse en cualquier momento pero de placer, aquel movimiento lo estaba haciendo que también quisiera llegar, ya que en el momento que era penetrado también su miembro era masajeado con gran agilidad no sabía cuál de las dos cosas lo harían perder la razón.

 

-Na...aaahh...ya...yo....te...te amo....aaahhh....-tras una confesión el orgasmo vino consigo depositando todo ese néctar en la entrada que lo resguardaba con gran ímpetu.

 

-yo...igual...de...demasiado...no...aaahhh...Sasukee...-se abrazo a su cuerpo sintiendo como ese liquido mojaba la mano de su compañero, su pecho. Sintiendo que era caliente y demasiado espeso.

El orgasmo estremeció a ambos, acoplándolos perfectamente en uno solo.

Ya pasando unos minutos, después de abrazarse, y besarse tras a ver terminado el pudor volvió a su cuerpo cubriéndolo con las prendas que habían desechado hace tan solo unos minutos y que ahora eran necesarias para cubrir su vergüenza.

 

-Sasuke...yo...-lo miraba con incredulidad, parecía arrepentido.

 

-dime...-se colocaba su saco, cuando lo vio a la cara se preocupo-¿Naruto que sucede?

 

-es que... ¿Qué hicimos? Aquí...no se...a mi no sé que me paso...yo...-esconde su cara entre sus manos.

 

-preguntas: ¿Qué hicimos?...jejeje...-por vez primera muestra una sonrisa que dejo helado a Naruto, ya que en el poco tiempo que lo conocía nunca lo había visto sonreír y mucho menos reírse-dobe... ¿Qué más?-apoya su mano en la cabeza rubia-Naruto...-lo besa sin que el otro se resista-hicimos el amor, eso fue lo que hicimos.

 

-pero...¡¡somos hombres!! ¿Cómo es eso posible?-aun esta incrédulo por lo que hizo.

 

-pues...es posible, acabamos de hacerlo ¿no?

 

Se quedo callado, como reflexionando lo que acababa de hacer, lo que acababa de escuchar.

 

-Sasuke... ¿es cierto....es cierto lo que dijiste, Eso de que...me amas?-lo mira a la cara.

 

-¿eh...?-se sonroja, no sabe en qué momento lo dijo, hasta que lo piensa, se acuerda, y un leve sonrojo se aparece en sus mejillas tratando de ocultarlo esquivando la mirada azulina-pues...si...es cierto...¡¡pero no te creas mucho por eso!!-intenta parecer enojado.

 

-lo mira sorprendido-jurrmmm...-intenta aguantarse la risa tapándose la boca-jajajajajajajajajaja-un momento más, y ya no se la aguanto.

 

-¿Qué? ¿Cuál es la risa?-lo mira más rojo, y enojado por la risa burlona de el rubio.

 

-jejeje...perdón...jajajaja...es que eres...muy malo para mentir...-lo abraza del cuello-no sé qué paso ahora, no sé porque permití que pasara pero...Sasuke...-lo mira directamente a esos ojos negros como la noche, que combinan perfectamente con ese cabello-también te amo...-le sonríe ampliamente.

 

-Naruto...-esa mirada lo hace perderse de nuevo, haciendo que sus labios se unan una vez más.

 

Esa noche...nadie supo lo que paso dentro de esos cubículos, solo ellos que siguieron con lo que tenían "un secreto" y un amor que los unía.

*********************************FIN*******************************************************

 

 

LA PROMESA DE HACE 11 AÑOS (NaruSasu)

WAAA buenooo aqui esta un capitulo de NaruSasu, un poco mas sencillo pero espero les guste ^^

 

FELIZ LECTURA!!!

 


UNICO CAPITULO: AL FIN TE VUELVO A VER

 

Jugaba con todos sus amigos después de la escuela, en el parque lleno de subí bajas, columpios, cuadros de arena, y pasa manos, podría pasar las horas ahí;  sin embargo le encantaba que cada mes de febrero se iba con sus amigos a las colinas más altas retiradas un poco del bullicio de la ciudad, donde el aire pegaba a todo flote en la cara haciéndote cerrar los ojos por la intensidad, era, es, un aire tibio y fresco. Lo aprovechaban favorablemente llevando sus papalotes  ya sea que ellos lo hacían o sus padres; ese día era muy benévolo y se divertían mucho compitiendo quien lo sabia volar mejor, quien lo volaba más alto. Su niñez estaba llena de diversión y de amigos; sin embargo, un día mientras había bajado de la colina de volar un papalote muy alegre y regresar a su casa, después de despedirse de sus amigos que Vivian cerca de  su hogar, vio a unas cuantas casas de la suya varios carros que descargaban muebles lo cual atrajo su atención con vehemencia; camino lentamente como si se precaviera de que algo malo estuviera pasando, pero también con una curiosidad por demás decir que obvia de un niño de 10 años.

Sin darse cuenta ya había pasado su casa y estaba frente a esos camiones que bajaban los muebles con  apremio pero con delicadeza, sobre todo mas unos cuadros que parecían importantes pues había alguien que indicaba que eran finos y muy caros, otros más acarreaban vasijas que parecían igualmente caras pues a simple vista el detallado de su pintura y la porcelana fina de cerca podría decirse cuanto era su validez o por lo menos aproximarse sin saber a ciencia cierta si le atinaban.

 

-¡a un lado niño!-escucha la voz de un extraño que le exige que se quite del camino con prepotencia en lo que se retira con rapidez ve como lleva consigo un cuadro más en manos.

No comprendía que era lo que estaba pasando realmente, alguien se estaba mudando eso pudo saberlo puesto que durante mucho tiempo el anuncio el pasto de aquella casa decía >>en venta<< que decir casa, era una mansión y eso fue lo que le atrajo mas pues para un niño de su edad ver que alguien comprara esa casa era un horror, y más que eso un error, pues se corría el cuchicheo de entre los niños de su colonia muchas cosas entre las cuales: >>estaba embrujada  o había muerto alguien ahí y lo enterraron en el jardín, peor aún, asesinaron a una mujer por infiel la partieron en cachitos y su alma vagaba por las habitaciones de la enorme residencia en busca de su verdugo<< cualquiera de esas cosas era motivo suficiente para el pequeño niño que se mantuviera deshabitada, motivo para sí perder una pelota no recuperarla jamás, motivo para retarse entre amigos a ver quien entraba y regresaba sin conseguir siquiera pisar la entrada o pasar entre el portón grande y apenas asegurado con una cadena y un candado que seguro con un buen golpe se rompería, motivo más obvio hasta para el de no comprarla; sin embargo, ahí estaba, inmóvil, observando con detenimiento, siendo el único testigo y a la vez con una alegría desorbitante de ser el único de sus amigos quien lo presenciaba; veía como las personas se apresuraban a meter todo aquel mueblaría, aquellas vasijas,  cuadros, adornos e infinidad de cosas que ni siquiera sabía que eran o para que servían, pero a pesar de todo aquello de lo que sus ojos era presentes una pregunta fue la que mas abordo su mente y desde el principio: ¡¡¿Quién era lo suficientemente cuerdo para comprarla?!! O más bien ¡¡ ¿Quién era lo suficientemente loco para comprarla?!! En el rasosino de su niñez no cabía lógica; ¡era el único que sabia la verdad! ¡Debía decírselo a la persona que la compro, decirle que lo habían engañado! Pero.. con tanta gente, ¿a quién? Todos sacaban cosas, otros regresaban de la mansión para ir por algo mas y meterlo a la misma no sabía a quien dirigir la mirada, no sabía quién era el "loco" que había comprado aquel lugar "embrujado".

Se había puesto a pensar tanto en el asunto y a buscar al comprador a alguien que se viera desocupado, alguien que no trajera el uniforme azul que todos traían, pero... nada...no sabía a quién dirigir su mirada ni lo que el sabia puesto que la gente estaba más ocupada en meter todo aquello que en hacerle caso a un niño; rendido pensó: >>será mejor mañana, quizá mañana<< pues por ahora se había hartado de ver a toda esa gente de verlos meter cosas que seguro que cuando el dijera  "la verdad" regresarían de nuevo a esos camiones, que su trabajo seria innecesario, que el tiempo invertido seria un desperdicio, que el dinero pagado estaría perdido.

Por ahora solo regreso a su casa, con papalote en mano; su mama estaba en la cocina preparando una comida mientras la escuchaba tararear una melodía alegremente. No quiso ni deseo interrumpirla, pues le agradaba verla así  que lo único que hizo para hacerse presente fue abrazarla de las piernas, de espalda, pues era hasta donde su pequeña altura le daba alcance.

 

-¡¡hijo!!-expreso con júbilo, sabía que era él pues era el único que tenia, el único que alcanzaba a abrazarla a esa altura.

 

-jeja...ya regrese mama-ríe, esboza una alegría en su rostro mostrando los pequeños agujeritos a un lado de los labios.

 

-si, me he dado cuenta-le regresa el abrazo inclinándose un poco para corresponder el afecto apoyando sus manos en la pequeña espalda-¿Cómo te fue? ¿Te divertiste? ¿Qué tan alto volaste tu papalote?-quería saber el día de su hijo y las preguntas no eran de preocupación si no de que a pesar de que veía su cara que decía "me fue bien" quería escucharlo de los propios labios de su crio.

 

-¡¡muy bien!!-desistió el abrazo extendiendo sus manos en un ademan de felicidad-como siempre kiba me gano en elevar mas el papalote-hizo un moflete en seña de insatisfacción-pero estuve "así" de ganarle-hizo una mueca con sus dedos índice y pulgar expresando que tan cerca estuvo de ganar aquella "competencia".

 

-Jejeje...seguro para el otro año tu le ganaras, le podrás decir a tu padre que te haga un papalote más grande y que vuele mejor ¡¡ya lo veras!!-lo anima como cualquier madre lo haría-bueno hijo, siéntate, la comida esta lista y es tu favorita-dice alegremente guiñándole el ojo para que adivine.

 

-¡siiiiiiiii!-extiende las manos al aire con júbilo dejando su papalote en la esquina de una puerta que da hacia el jardín sentándose a un lado de la mesa esperando impaciente la comida-mama, ¿a qué hora llega mi papa?

 

-a la misma hora que siempre, a las 5 de la tarde hijo-le dice con paciencia mientras sirve la comida a su niño.

 

-ohh...si...es cierto...-confiesa saberlo, siempre se le olvida- ¡¡cuando venga le diré que para el otro año me haga el mejor papalote del mundo entero!!-extiende de nuevo sus manos hacia el cielo-entonces le ganare a kiba y ya no será el campeón, ¡¡seré yo!!-ansia que ese día llegue aunque aún falta mucho.

 

-Jejeje...apuesto a que si, toma-le coloca el plato de comida frente-pero primero come para que estés fuerte y sano.

 

Al par que sirvió a su hijo ella se sentó enfrente del para comer a su lado, noto por un momento que su niño se puso serio por un rato dejando a lado la cuchara del plato lo cual hizo por inercia que también detuviera su comer.

 

-¿Qué sucede, no te gusto?-inquiere lo que ve casi obvio.

 

-no, no es eso mama-la mira con preocupación a la cara-es que hace rato que venía de camino a casa...bueno...-callo un poco-...¿vez la mansión que está a 5 casas de aquí?-su mama asintió sin decir nada esperando paciente la plática del niño-pues parece ser que creo que la compraron, digo, es que vi a muchos señores meter cosas a ella. ¿tu sabes quien la compro?-ahí estaba su preocupación, quería saber quién era esa persona que estaba loca, o que le habían tomado el pelo.

 

-mmm...no...¿Por qué?-no entendía porque a su hijo le preocupaba tal cosa, lo presentía, pero quería que se lo dijera.

 

-pues...yo sé que no crees en esas cosas, pero ¡¡esta embrujada!! El que la compro debe estar loco para haberla comprado, y necesito decirle que esta embrujada para que le devuelvan su dinero-expresa con preocupación.

 

-jijiji-saca a relucir una risita burlona, en lo que alborota el cabello de su primogénito-te preocupas demasiado para tu edad-le sonríe afablemente-ya te he dicho que esa casa la pusieron en venta porque aquellas personas que eran sus dueños cayeron en bancarrota y no podían pagar todo el dinero que debían, y te puedo asegurar que no está embrujada solo abandonada, y es por eso que se ve tan aterradora debido a lo mal que esta; te aseguro que cuando la limpien y todo la veras mejor-le sonríe y después pone una cara seria-así que ¡¡no te metas en problemas!!-le da un coco como reprimenda.

 

-¡ahuché!-se soba, entendiendo el regaño-bueno mama...-dice un poco decepcionado.

 

El día siguiente transcurrió según lo que era en esa ciudad; cuando el padre de aquel jovencito tenaz llego, le conto lo del papalote, le pidió que le hiciera uno mejor para ganarle a Kiba, luego le conto lo de la casa y obtuvo casi la misma respuesta que su mama, después de eso ceno y se fue a dormir para el día siguiente que era lunes asistir a la escuela temprano.

Ya en la habitación matrimonial, los dos cónyuges que dormitaban ahí platicaban algo antes de cerrar los ojos.

 

-amor, ¿sabes quién se mudo a la mansión?-le pregunta a su marido, a ella también le entro la curiosidad desde que su hijo le hizo el comentario.

 

-más o menos...parece ser que es una familia importante, un político creo...-vago un momento-...no se...pero debió costar un dineral, en fin...seguro mañana esto correrá por toda la colonia, mañana ya alguien me contara el trabajo...bueno mujer, ay que dormir-se recuesta esperando que ella lo haga.

 

-si...hasta mañana cariño-le da un beso en los labios y apaga la lámpara para así conciliar el sueño.

 

Al pasar los días todo mundo ya sabía que aquella mansión iba de nuevo a ser habitada; siendo arreglada, amueblada, y limpiada; en esos días aquel jovencito no se perdía de nada ahora en compañía de sus amigos que veían con detenimiento como esa casa iba tomando otro aspecto, de aterrador y siniestro, a una mansión lujosa, grande, y con un jardín inmenso y hermoso. Pero esto no hacia desistir al infante de que diría "la verdad sobre esa mansión" a quien la compro, pues él pensaba que >>la vivienda se podía ver bien, pero eso no evitaba que los fantasmas estuvieran ahí, pues reclamarían el lugar donde eran huéspedes y dueños<<.

Hasta que un día que regresaba de la escuela y después de despedirse de sus amigos vio pasar en la calle un auto negro con los vidrios polarizados evitando ver quien manejaba y mucho menos quien más lo abordaba lo cual llamo severamente su atención siguiéndole la pista con la mirada y ver a donde le perdiera vista, pero no se la perdió si no que más bien vio donde se detuvo, cuan va siendo su sorpresa que  hasta la quijada se le cayó y tuvo que detenérsela, que vio que freno ¡¡enfrente de la mansión!!

A toda prisa corrió a pesar de que estaba cerca; era lógico ¡¡era el que compro la casa!! ¿Quién más? No podía ser nadie más; sin embargo cuando llego solo se detuvo a unos cuantos pasos antes de llegar, a una casa antes, donde vio como de la mansión salía un hombre vestido con un traje pingüino, alto, gallardo, con una postura por de mas esta decir de un caballero, el cual abrió la puerta del coche, que decir coche ¡¡era una limosina!!, una limosina negra y lujosa que nunca hubiera visto ni creído ver; al ver que abrió la puerta ultima de este su expectación se hizo tal que hasta inclino mas la cabeza, abrió mas los ojos para no perder detalle y ver quien salía de ese tan majestuoso automóvil y era, lo que no creyó jamás ver: ¡¡era un niño!! ¡¡Un niño!! ¿Cómo era posible? ¿Un niño había comprado la casa?, ¡¡ no podía ser cierto!! De nuevo su quijada volvió a caer, y de nuevo volvió a recogerla; así, sin perder tiempo corrió sin miedo ahora, pero con muchas preguntas en su mente deteniéndose a unos pasos para no ser percibido, lo cual fue en vano.

 

-ho...hola...-aquel niño lo había visto llegar y detenerse a unos cuantos centímetros.

Era más o menos de su estatura, uno centímetros mas alto, pudo decir que a lo mejor tenía su misma edad; observo cómo le sonrió muy apenas pero sus ojos brillaban como de felicidad, como si nunca hubiera visto a otro niño de su edad, más bien, como si nunca hubiera visto un ser humano de su edad.

 

-ho...

 

-¡¡entre a la mansión señorito!! ¡¡Rápido!!-aquel hombre interrumpió, estaba exaltado, era como si el que tuviera contacto con el niño que recibía de aquella limosina fuera una especie de enfermedad ambulante, o quizá la enfermedad ambulante era aquel niño que llego de quien sabe dónde.

 

-...la...

Sin poder terminar su frase completa más que en partes, vio como aquel niño luchaba por no ser metido en aquella mansión pero sin siquiera gritar, solo gemía, pataleaba, se arrastraba, pero no le perdía la vista a aquel niño desconcertado que lo veía desde la puerta. Ahora menos que nunca entendía lo que pasaba; ¿Quién era aquel niño? No lo sabía, ¿Por qué lo metieron a aquella mansión en contra de su voluntad? Eso creía saberlo, >>porque aquel niño sabía que estaba embrujada y no quería entrar por miedo<< mmm...quizá...pero era imposible ya que ese niño jamás lo había visto en su vida  era insostenible que supiera si no vivía ahí, y aquella mirada tan intensa, no se la quitaba de la cabeza incluso a darle miedo, pero sobre todo mas curiosidad de la que ya guardaba.

No dijo a nadie de aquel niño que vio entrar a esa residencia, decidió que era mejor guardarse el secreto hasta que supiera quién era y porque estaba ahí; pensó que quizá como cualquier niño de su edad iría a la escuela y pronto sabría el ingreso de aquel, pero nada...en la escuela las cosas y los alumnos seguían como si nada y a pesar de que escuchaba como sus compañeros al poco tiempo y quien sabe cómo -pues supuestamente solo el sabia de la llegada del niño- también ya sabían la existencia de "el niño de la mansión" -pues así comenzaban a decirle- no dijo que el había tenido "cierto contacto" con él, que sabia como era y que había "hablado" con él pues sabía que le harían preguntas que no estaba dispuesto a contestar y que seguro algunas no sabría la respuesta.

Al paso de los días y cuando podía, se asomaba a esa mansión a ver que mas veía, que mas investigaba; pero, entre mas veía mas se llenaba de duda e intriga, puesto que veía entrar a un señor  de cabello grisáceo -mal peinado por cierto- a la casa con portafolio, lo veía entrar diario y casi a la misma hora que se iba a la escuela y cuando regresaba lo veía salir; observaba también como algunos autos se detenían entraba un señor o una señora un momento y luego regresaban al auto e irse, y sin embargo, en todo ese tiempo no había paradero de aquel niño.

Poco a poco se fue acostumbrando a ver la misma rutina de siempre en esa mansión que empezó a aburrirse y por consecuencia a perderle importancia de la que antes le dio pero tenía pensado  >>si veía un adulto que el pensara que era el "dueño" seguramente le diría<< de eso si no desistía si no de ver lo mismo todos los días. Algunas veces, solo algunas se percataba de aquel niño lo observaba desde una ventana, escondiéndose entre la cortina eso le daba cierto miedo y curiosidad, pues quería conocerlo creyó que necesitaba un amigo porque nunca lo vio salir desde la vez que lo vio llegar a ese lugar le hizo pensar que estaba solo.

Así, paso dos largos años sin ver nadie que le pareciera el dueño de aquella mansión pues había sabido que aquel hombre de cabello platinado era profesor,  el profesor de aquel niño >>¡¡debía tener mucho dinero como para  tener un profesor para el solo!!<< pensó, pero fuera de eso no supo mas solo veía sirvientas, jardineros, un mayordomo -que era el mismo de la primera vez- pero nada más.

Volvió a llegar febrero, estaba impaciente de volar ahora su nuevo papalote que su papa le había hecho, ¡¡por supuesto que voló mejor!! Y esta vez le ganaba a kiba por un pelo, ¡¡estaba seguro de su victoria!!

 

-¡¡te voy a ganar kiba!!-decía emocionado, pero parecía que nadie le hacía caso así que decidió bajar su vista del cielo donde veía su papalote a el suelo donde estaba el y sus amigos quedando con la quijada boquiabierta de nuevo por lo que vio ahí.

 

-¡es el niño de la mansión!-dijo el niño al que le pertenecía el nombre de Kiba.

 

-sí, ¿Qué es lo que quiere? Me da un poco de miedo-dice otro de nombre chouji

 

Nadie se acercaba, nadie le hablaba, y aquel niño menos lo hacía, pero entonces algo paso, otro niño le extendió la mano; aquel niño que vivía a 5 casas de la mansión, aquel que lo había visto desde el principio y le dejo un impacto grande, y lo hizo porque lo veía solitario, porque fue el único valiente que se le acerco, porque era el único que le daría respuesta a todas sus dudas de una vez por todas.

 

-hola... ¿quieres jugar?-le pregunta como invitándolo- si quieres te puedo prestar mi papalote, ¿Qué dices?-le extiende la mano.

 

-ho...hola...-ve lo amable que es, que tímidamente le toma la suya-está bien...-intenta sonreír, pero no lo logra pues no es que sonría muy a menudo así que no sabe bien cómo hacerlo.

 

Al ver lo que su amigo hizo, entonces los demás también llamaron a aquel niño, supieron que  no había ningún peligro al acercarse, que era un poco callado pero parecía divertirse igual que ellos. Las horas se pasaron muy rápido entre juego y risas; esta vez le gano a  Kiba con ayuda de aquel niño, se despidió de sus amigos caminando con aquel niño que ahora parecía su amigo de toda la vida.

 

-¡le ganamos a kiba! ¡Le ganamos! Jejeje, esto  pondrá feliz a mi mama-decía con júbilo, presumiría su victoria-esto fue gracias a ti...ohm...si...mmm... ¿Cómo te llamas? Jejeje...ni siquiera se tu nombre- se rasca su cabeza apenado por no saber ese hecho tan importante-yo me llamo Naruto, Naruto kamikaze Uzumaki, ¿y tú?-se presenta, pues es lo más cordial, debe presentarse primero y luego pedir el nombre de la otra persona.

 

-¡tengo que irme!-se da cuenta de la hora >>5:30<<-me salí de mi casa sin permiso, me estarán buscando como locos y estaré en problemas, ¡nos vemos!-más rápido de lo que podía dejaba a Naruto mientras corría.

 

-¿eh? Está bien...pero...¡¡dime tu nombre!!-le grita mientras lo ve alejarse

 

-¡¡Sasuke Uchiha!!-le grita mientras entra en su casa-¡¡gracias!!-dice por ultimo metiéndose a la mansión y despareciendo dentro de ella.

 

No sabía quién compro esa casa, no era que fuera ese niño, pero al menos ya sabía el nombre del >>Sasuke uchiha<< lo repetía una y otra vez entre murmullos como para que no se le olvidara dirigiéndose a su casa con una victoria ganada y un nuevo amigo. Y parecía ser que después de eso aquel niño de mirada negruzca se apegaba mucho a él, a Naruto pues parecían tener muchas cosas en común.

-y por cierto... ¿no te asustan en la noche?-quería hacerle esa pregunta casi desde que lo conoció.

 

-¿asustarme quien?-no entiende su pregunta.

 

-como que quien, el fantasma de la señora infiel, ¿no sabes verdad?

 

-¿saber qué Naruto?-no sabe a dónde quiere llegar con su intriga y su preocupación porque vive en esa mansión.

-en la mansión donde vives vivía un  matrimonio y la señora era infiel, así que su esposo cuando la descubrió la mato y la partió en cachitos, entonces su alma anda vagando en esa enorme casa, creo que debes decirle a tus padres sobre esto porque el que les vendió esa casa les vio la cara-dice tan serio como puede, pues le preocupa que su amigo viva ahí-que tal si un día te asusta aquella mujer....uuyyy...no...que miedo...hasta la piel se me pone chinita, chinita-se frota los brazos como si tuviera frio.

 

-juuummmrr...-se tapa la boca para aguantarse la risa-que dobe eres-le da un coscorrón-eso es lo mas infantil que he escuchado, no hay forma de que eso exista, es más, eso no es cierto, la casa es un poco grande y si da algo de miedo pero no existe nada parecido a lo que dices. Deja de inventar bobadas Naruto, ahí no existe ningún fantasma-mostraba una mirada de satisfacción y egocentrismo al ser mas cuerdo que el niño de cabello dorado.

 

-¡auch!-atiende lo que su amigo dice-oh...en serio...mis amigos también lo creen...todo el mundo lo decía-se siente un poco decepcionado de que eso no fuera verdad, en cierto modo esperaba que lo fuera y que Sasuke le contara como era vivir ahí a un lado de un fantasma, pero no fue así. Después de eso dejo de tener miedo de acercarse de esa casa por dos cosas: una: vivía ahí su amigo, y dos: porque aquel temor desapareció.

 

Cuando el niño Uchiha regresaba a su casa a hurtadillas -como lo venía haciendo durante meses- regresaba más que feliz, más que contento de ya no estar solo encerrado en esa mansión en la que solo estaba rodeada sirvientas; las únicas personas que tenían "comunicación" con él era el mayordomo, su maestro particular, y  si acaso sus papas que le hablaban de vez en cuando por teléfono, -y de vez en cuando lo visitaban-  e incluso con su hermano que a veces lo llamaba para molestarlo, solo para eso; Fuera de eso no había nadie más, bueno ahora sí. Naruto, su amigo que aunque no lo reconocía abiertamente debido a su personalidad antisocial, sabía que lo era.

 

-¿hoy vienes a mi casa?-escucha una pregunta que parece una invitación.

 

-a...a tu casa...-medita la pregunta-¿para qué?-no entiende el motivo-no me puedo tardar mucho...porque...

 

-¡¡vamos!! Mi mama quiere conocerte, hizo la comida que me dijiste que te gusta solo para ti, anda...-lo incita a que acepte interrumpiéndolo-yo sé que no te gusta estar rodeado de otras personas, pero es mi familia así que no hay problema-le sonríe amablemente entendiendo como es su amigo, aceptándolo como es.

 

-pero es que yo...

 

-¡¡no seas penoso datebayo!!-lo jala de la mano para jalarlo a su casa, alejándose de la mansión a la cual ya hace un rato estaban a punto de llegar.

 

-¡aahh! Espe...Naru...to...-se deja llevar por el, observando como con toda la confianza del mundo lo lleva hacia su casa, eso ciertamente lo hace apenarse pero a la vez es algo agradable; sentir la mano cálida y suave de su amigo, su único amigo, por un momento se alegro de estar ahí pues así pudo conocer a este chico de cabello disparatado y de color destellante como el sol.

 

Cuando entro a ese hogar, no podía creer que a pesar de pequeño que era se sentía una calidez de hogar, el aroma a comida hecha por una madre amable y amorosa se olía en el ambiente que hasta  agua se le hizo la boca, se le antojaba de verdad.

 

-hola hijo-ve a una señora con un mandil, y un cabello rojo hermosamente arreglado  en un chongo, dejando caer mechones revendones de su nuca, frente y cien-así que tu eres Sasuke Uchiha, que lindo eres-siente un cálido beso en su mejilla que por un momento creyó pensar que era el de su madre, el que le daría su madre si la tuviera a su lado, si no estuviera trabajando al igual que su padre, si la mama de Naruto era realmente una madre, sintió que así deberían ser todas las mamas, y no como la que el tenia, que parecía no tenerla o solo tener el titulo porque fue la que lo engendró, pero solo por eso.

 

-eh...si...gracias...-no sabía en si porque le agradecía, si por el beso o por decirle  lindo.

 

-Jejeje, no hagas eso mama, que si no me pondré celoso-comento bromeando el niño rubio.

 

-no tienes porque hijo, el es tu amigo y cualquier niño que sea amigo de mi hijo es bienvenido-le volvió a sonreír- bueno, basta de hablar, vamos a comer.

-¡si mama!-se encamina a la cocina- por aquí Sasuke-lo jala de la  mano para llevarlo hacia donde está el comedor.

 

Por primera vez se sentía a gusto, no era como en la mansión que comía en una enorme mesa y a un lado el mayordomo esperando a que digiriera su ultimo bocado del platillo para servirle lo siguiente, o que terminara su jugo para darle más; La  madre de Naruto le ofreció para que el mismo se sirviera agua, le dio la confianza para que pidiera mas si así lo deseaba ¡¡y vaya que lo hizo!! Estaba muy deliciosa la comida que quedo extasiado todo lo que quiso; y mientras tanto en ese rato llego el padre de su amigo que se sentó a comer con ellos, por un corto tiempo sintió que era su familia, que así debería ser; envidiaba a su amigo por su familia por sus padres que lo acogieron como un hijo mas, porque se sentía parte de esa familia.

 

-entonces Kiba le ordeno a su perro Akamaru que le orinara los pantalones al el sensei Iruka y se llevo una tremenda regañadisa Jejeje, fue muy bueno-contaba Naruto una anécdota de su escuela.

 

-a que tu amigo, siempre se mete en problemas jajaja-rien tres de ellos, pues el chico pelinegro solo esta como oyente.

 

-¿Qué me dices  tu Sasuke, vas a alguna escuela?-pregunta Minato, el papa de el niño rubio.

 

-¿eh...? No...tengo maestro particular, así que no tengo compañeros ni nada parecido-dice con algo de tristeza.

 

-oohh...bueno...mi hijo es tu amigo-intento animarlo.

 

-si...-dejo la cuchara bajando las manos de la mesa escondiéndolas en su regazo y oscureciéndosele su mirada-el único...estoy solo...-

 

-bueno, pero también debes tener a tus papas y algún hermano ¿no?-le inquiría no con la intención de hacerlo sentir mal si no para que le platicara, para que se sintiera mas en confianza.

 

-ojala...pero no...mi papa es fiscal, mi mama es su asistente, así que no están conmigo como quisiera, y mi único hermano es más grande que yo, está estudiando leyes en Estados unidos, así que la única comunicación que tengo con ellos es por teléfono...Je...-intento sonreír para no preocuparlos o causar lastima, era lo que menos quería-bueno...tengo que irme...deben estarme buscando, es tarde...adiós Naruto....y...gra...gracias...-se levanta de la silla para dirigirse a la puerta sin que nadie lo guie.

 

-Naruto, acompáñalo-es lo que alcanza a ordenar su madre viendo con reprimenda a su esposo que por su comentario hizo sentir mal a el amigo de su primogénito.

 

-eh...si mama...compermiso...-al igual que su amigo se retira para alcanzarlo.

 

Ya había salido de su casa y estaba  corriendo,  así que lo alcanzo deteniéndolo del brazo.

 

-¡espe...espera...!! Uufff... ¿Sasuke porque saliste así?-no le daba la cara, y lo giro para verlo-¿Sasuke, que sucede?-lo ve triste aunque el otro trate de opacarlo mostrándose taciturno.

 

-¡¡nada!!-se arrebata del agarre-tengo que regresar, ya es demasiado tarde-trata de no ser evidente.

 

-ya veo...-parece darse cuenta del motivo-...estas triste por lo de tu familia, lo siento Sasuke, mi papa no lo hizo con esa intención solo que...

 

-¡¡quieres callarte!!-le interrumpió-¡¡no necesito la lastima de tus padres ni mucho menos la tuya!!-expresaba furia y desasosiego.

 

-Sasuke...-se quedo mudo a sus palabras de enojo, era la primera vez que lo veía tan exaltado, pues normalmente no mostraba emoción ante nada, supo enseguida que esto le afectaba más que cualquiera cosa- que mal estas... ni mi papa, ni mama, ni siquiera yo sentimos lastima de ti, si no coraje de que tus padres no te cuiden, que sean tan fríos para dejarte solo, pero ¿lastima? Sería lo último que llegaría a sentir por ti-le sonrió  intentando convencerlo con sus palabras-eres mi amigo y te quiero como tal-le toma de la mano regresándole otra sonrisa.

 

-Naruto...tu...-se queda mudo al ver que, a veces lo trata mal, que por culpa del sus otros amigos se le alejan cuando los ven juntos, sin embargo  el está ahí apoyándolo y ofreciéndole su amistad sin condición.

 

En eso un hombre jala a Sasuke haciendo que su mano suelte la de Naruto.

 

-¡¡señorito!! ¿Qué hace aquí afuera? Sabe muy bien que no debe salir de la mansión bajo ninguna condición- lo jala de la otra mano mientras que el chico pelinegro forcejea para ser soltado.

 

-¡¡déjame Fabián!! ¡¡No quiero estar encerrado de nuevo!! ¡¡Suéltame!!-no quería irse, eso era definitivo, luchaba, luchaba todo lo que podía y lo que sus fuerzas le permitían.

Ahora no solo veía que se llevaban a su mejor amigo, si no que también el no quería irse.

 

-¡Sasuke!-intento hacer algo, pero un guarura se le puso enfrente haciendo que se detuviera y solo ver como se llevaban a su mejor amigo dentro de la mansión donde desaparecía.

 

-será mejor que regreses a tu casa niño, y si alguien pregunta...jamás lo has visto, no lo conoces-le ordena el hombre de gafas.

 

-¿Por qué? Sasuke es mi amigo-no comprende esa petición.

 

-ya no mas, el señorito tiene estrictamente prohibido salir de la mansión por orden de sus padres, ahora tendrá un castigo por esta rebeldía. Olvida a el señorito Sasuke, es mejor para ti mocoso-le zangolotea el cabello del niño, el cual le retira su mano con molestia y desprecio por ese hombre que atrevía a tocarlo, y tratarlo como una persona que no pudiera entender.

 

De nuevo surgieron dudas en su mente, ¿Por qué lo protegían así? ¿Quién o qué  era su papa  aparte de ser fiscal? No comprendía nada ahora, lo que si en su mente de niño, era que no sabía a ciencia cierta si vería de nuevo a Sasuke pues después de esta escena se temía lo peor.

 

 

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SEGUNDA PARTE

Pasaron solo tres días, tres días en los que no supo nada de su amigo, en que lo esperaba en el  muelle del lago del parque, pero la espera de esos días fue en vano, se temía que lo hubieran regañado, que lo hubieran encerrado en su habitación, o que quizá hasta atado estaba para que no lo dejaran salir; sin embargo el cuarto día volvió a esperarlo en el mismo lugar anhelando que ahora si llegara, que le explicara lo que paso y que luego siguieran jugando como siempre lo hacían;  pero, la hora paso y ni pista de su amigo y cuando estaba dispuesto a irse, aquel niño de cabello negro apareció en su camino con un rostro por demás esta decir que triste y serio como cuando lo conoció, como un niño solitario e incomprendido.

 

-¡¡Sasuke...!!-en son de su alegría y con premeditación lo abrazo por la emoción al verlo, mientras al que abrazaba se mantenía inmóvil  haciendo que por primera vez en su corta vida no pudiera detener sus lagrimas-¿Sasuke, porque lloras?-lo ve a la cara y aparte de que le impresiona no comprende el motivo de sus lagrimas haciendo que le preocupe mas.

 

-Naruto...-lo aleja de el limpiándose sus lagrimas con las manos para borrar cualquier evidencia de su falta de serenidad-...ya no podremos ser amigos...ya no podremos jugar como lo hacíamos...ya no podre verte...nunca más...-lo dice secamente sin mirarlo a la cara.

 

-¿Por qué....porque estás diciendo esas cosas? ¿Tan fuerte te regañaron? ¿Qué es lo que te dijeron?-hacia preguntas sin parar, el que su amigo le negara su amistad le daba una punzada en el corazón.

 

-eres tan escandaloso...-dice irritado haciendo una mueca en su boca-Naruto...tengo que irme, mis papas se enteraron de que me salía de casa todo este tiempo. Aun no sé el motivo de porque solo yo me vine a vivir aquí, así que mis papas ya me prepararon otra casa, en otro lugar...lejos...muy lejos de aquí... por ahora debo hacer lo que ellos dicen, pero cuando sea mayor ya no permitiré estos malditos traslados ni encierros...como sea...debo despedirme, para siempre-al fin finaliza alejándose ya del lugar, dejando a un rubio muy confundido y triste.

 

-¡¡Sasuke!!-lo detiene del hombro haciendo que gire, le toma la mano y hace que crucen los dedos meñiques como en son de un pacto-no creo que no te vuelva a ver en toda la vida, somos amigos, te aprecio mucho y...quiero que prometamos que si algún día nos encontramos de nuevo nadie podrá deshacer esta amistad-le sonríe como siempre lo hace.

 

-Naruto...-se queda viendo a su mano, lo que hace y lo que dice que siempre le deja con la boca abierta y sin poder creer que alguien que no es siquiera de su familia lo aprecia y que la suya propia parece ante sus ojos como alguien que apenas si existe-jum....dobe...está bien...hasta entonces...-esboza una pequeña sonrisa ladina y es cuando el rubio deja que se vaya y cuando él le hizo esa promesa un poco como "mentira piadosa" pues no sabía si iba a regresar, o siquiera si lo volvería a ver. Le dolía la partida del lugar donde había hecho un amigo, le aterraba irse a otro donde no conocía a nadie y seguro seguiría solo.

 

Los años pasaban, el recuerdo permanecía, y aquella promesa subsistía tan solida como desde la primera vez que se hizo. Durante esos 11 años recordaba con gran melancolía a su amigo de la infancia, supo ya desde hace tiempo que ya no lo vería; pero, de vez en cuando recordaba la promesa, y se preguntaba ¿Cómo estaría? ¿Qué sería de su vida? ¿Seguiría mudándose de casa en casa?  ¿Se acordaría del así como él lo hacía? Aun mas importante, ¿se acordaría de esa promesa que hicieron a pesar del pasar de los años? quería pensar que quizás ya viviría solo o algo parecido, pero otras veces solo se mantenía en sus estudios, en sus amigos  de su colonia que también estudiaban en la universidad que él, no en la misma carrera, pero si en la misma escuela, en fin...todo seguía su curso.

Un día, en su camino directo a su casa, cansado -pues venia desde la ciudad- abordo un micro que lo trasbordara. Veía recorrer el camino desde su ventana como siempre lo hacía para pasar el tiempo mientras escuchaba música y esperaba que el micro llegara al destino donde el bajaría, cuando, de pronto, algo llamo su atención; veía caminar en la calle un chico con mochila en un hombro, playera morada y pantalón de mezclilla, pero sobre todo un cabello negro que era autentico haciendo que se parara en seco de su asiento, pagarle al chofer, y bajarse enseguida sin perder de vista a aquel hombre que vio desde el transporte.

 

-¡espera...! ¡¡Esperaaa!!-gritaba a aquel chico, mientras corría detrás del pero parecía ser que este no hacía caso a su llamado-¡Sasukeeeee!-grito con todas sus fuerzas y pudo confirmar lo que sus ojos le revelaron desde el microbús de transporte, pues aquel chico volteo de repente y sin importancia; pero como él iba corriendo apenas pudo detenerse para apoyar sus manos en sus rodillas y  recuperar el aliento-aahh....aahh...eres...eres Sasuke...¿verdad?-levanta el atisbo viendo la cara de su amigo más madura, y hasta cierto punto más atractivo de lo que se pudiera imaginar de niño que él se transformaría.

 

-Naruto...pero si no has cambiado nada...-su sorpresa es evidente, pero a pesar de eso aparenta indiferencia-eres predecible...eres el único idiota que gritaría de esa forma en la calle llamando la atención-su frivolidad salía a flote.

 

-Sasuke... ¿Qué te pasa, así me saludas después de tantos años sin vernos?-no comprende su agresividad, pues lo recordaba frívolo, pero no al grado de la insolencia que eso ciertamente le irrito.

 

-jum...no veo porque te tenga que saludar de otra forma, no eres más que un dobe así que así te trato, como el idiota que eres-¿realmente era el mismo Sasuke? Parecía que no, era tan arrogante e irritante que la pose amistosa de Naruto paso a rabia.

 

-¡idiota dices!-lo había hecho encoralisarse, no podía creer que su amigo de la infancia le hablara así-¿Qué es lo que te paso Sasuke? ¿Por qué eres tan engreído?-estaba realmente desconcertado.

 

-nada que debas saber ni que yo quiera o deba contarte...adiós dobe...-sin más se despide de él.

 

-¡¡espera!!-le detiene del hombro en el momento que le había dado la espalda dispuesto a irse.

 

-¡¡déjame  usorontokashi!!-se arrebata bruscamente del leve agarre-ya no soy tu amigo de la infancia, soy un desconocido para ti ¿de acuerdo? ¡Déjame en paz!-ahora muestra un poco de furia en sus palabras, esta hastió y solo quiere irse.

 

-¡¡teme!!-ahora lo toma del cuello con toda alevosía-¿Qué te has creído? Un tiempo sin vernos y se te suben los humos de niño rico-ve en la mirada negruzca del otro que se encoraliza mas con sus palabras.

 

-¡¡tu que sabes!!-se suelta enfurecido-¡¡no sabes de mi vida ni nada de mí, como para que te des la libertad de juzgarme!!-lo empuja dándole la espalda al rubio siguiendo su camino que debía tomar mucho antes de este percance inesperado.

 

-¡¡Sasuke!! ¡¡Sasuke regresa aquí...!! ¡¡Temeeee!!-por mas que le grita aquel no voltea mirando como sigue su camino y lo pierde al ver que da la vuelta en una calle sin siquiera regresar la mirada solo viendo su espalda y siendo ignorado.

 

Después de ese encuentro amargo con el que suponía hasta ahora su mejor amigo de la infancia, se sentía enojado, confundido, y preocupado ¿Qué había pasado con Sasuke para que fuera tan arrogante y déspota? Eso le molestaba, pero más que eso, le entristecía, pues si antes apenas lo conocía, ahora ciertamente no sabía nada del, y lo que más le acongojaba era que ahora parecía que Sasuke lo odiaba, y lo odiaba de verdad, y mucho peor aún, que no sabía el motivo de aquel odio que le mostro tener en este encuentro.

Desde pequeño era un terco, y al parecer esa terquedad que él dice que es "motivación" aun la conserva entre tantas de sus aptitudes, por lo cual no deja de pensar en Sasuke, en la persona que ahora se convirtió; basto con tan solo unos minutos con hablar con aquel que pensaba que era su amigo para convertirse en un completo desconocido y que la tristeza y el desasosiego inevitablemente lo invadiera; sin embargo el tenia que seguir con su vida, no se iba a detener por una persona, creyó que ese encuentro llego en un momento perfecto para saber que ya no lo vería mas y que aquella promesa era cosa de niños; sin embargo, algo le hizo pensar lo contrario.

 

-¿Ya te enteraste?-comenta una compañera de su clase.

 

-¿de qué, de qué?-dice otra chica mientras el solo escucha.

 

-del chico nuevo del salón de administración, ¡esta guapisisisimo!-se expresa de  manera vehemente, como si no conocieran a ningún hombre y ese fuera excepcional.

 

-¿ah sí?...mmm...¡¡lo quiero conocer!!-se muestra interesada aunque jamás lo ha visto.

 

-¡¡yo también!! Aahh...me pregunto si tendrá novia, espero que no, ¡¡yo quisiera ser su novia!!-sueña despierta mientras parece que despide corazones de sus ojos y su cuerpo.

 

-oigan, oigan, ¿de quién es quién hablan?-su conversación llamo poderosamente su atención.

 

-Jejeje...un chico nuevo que llego a la escuela, es muy guapo y queremos conocerlo, ¿verdad Sakura?-dice una de las chicas a la otra.

 

-eh...si...bueno...yo no lo conozco, pero me gustaría conocerlo, si Ino dice que esta guapo le creo-confiesa feliz.

 

-chicas...que problemáticas...y... ¿Cómo se llama ese chico que dicen? Seguro ni conocen su nombre y hablan como si lo conocieran-comenta otro chico de coleta rebelde.

 

-¡cállate Shikamaru! Para tu información si se como se llama-expresa molesta la chica rubia levantando un poco la voz-Jejeje...se llama...-suspira y en ese suspiro suelta el nombre con una suave voz-Sasuke...aahh... ¿bonito nombre no Sakura?-ahora se dirige a su amiga.

 

-¡¿dijiste....Sasuke...?!-el chico rubio se pone blanco como fantasma al escuchar el nombre.

 

-si... ¿Qué, lo conoces?-por lo que ve en la expresión hace que se lo cuestione.

 

-¿eh...? No...para nada...solo que...-queda callado un segundo *¡no puede ser! ¿Sasuke aquí en la universidad? *-aun seguía en su asombro olvidándose de que alguien lo veía con curiosidad.

 

-¿es que, qué Naruto? Te quedaste pasmado cuando Ino dijo el nombre del chico-dice Sakura.

 

-¡¡lo conoces!!-afirma Ino al seguir viendo la cara transparente de Naruto.

 

-¡no, no, no! ¡Claro que no lo conozco!-niega una y otra vez-solo el nombre se me hace familiar...eso es todo...-se retira a su butaca quedando todavía asombrado, sabiendo que en algún momento se lo encontraría en la universidad y tendría que enfrentarlo; apretó su puño sabia que eso pasaría tarde  que temprano y no lo dejaría ir hasta que le aclarara porque ese comportamiento tan distante siendo que desde niños eran amigos ¿Cómo es que a Sasuke se le pudo olvidar esa amistad, así tan fácil?

 

-lo conoces...-dice una voz detrás del.

 

-¡Shikamaru...!-voltea viendo que sabe lo que el trata de ocultar

 

-¿es Sasuke el niño de la mansión cierto?-ve que los ojos de Naruto se abren como platos al ver que lo descubrió-no entiendo que paso entre ustedes dos; cuando éramos niños él se iba contigo y solo contigo, que hasta hizo que nos alejáramos de ti porque...había algo en ti que él se apegaba mucho...como sea...no se que haya pasado entre ustedes dos para que tu negaras conocerlo pero...espero lo arregles, digo...se ve que era tu amigo así que...naaa...que problemático...en fin...no diré que lo conoces...-puntualizo, pues no quería meterse en el asunto además de que no era de su interés.

 

-Je...gracias Shikamaru...-le devuelve una sonrisa noble.

 

Los días seguían pasando en la universidad, a pesar de que deseaba encontrárselo los horarios eran diferentes que se le hacía imposible verlo ya fuera en la mañana o fuera en la tarde y cuando lo veía de lejos no se atrevía a ir detrás del; siempre iba con chicas detrás del o porque una limosina venia a recogerlo, quería encontrarlo solo así nadie le impediría acercársele.

 

-*aahh...que día tan pesado...Jiraya-sensei y su ingles...definitivamente me costara trabajo aprender ese idioma...*-piensa algo desalentando llevando su mochila acuestas de un hombro; cuando levanta la vista hacia enfrente ve a un chico de cabello negro e inmediatamente lo conoce-*¡Sasuke...! ¡¡Es el!!*-una rabia inexplicable le hace correr al encuentro-¡¡sabia que eras tú!!-lo voltea para que lo enfrente-¡¡ahora sí!! Tienes muchas cosas que explicar.

 

-¡¡Naruto!! Pero si...eres tú...-sus palabras suenan vacías y frías.

 

-¡pues a quien esperabas! ¡Sí, soy yo!-lo toma de la mano y lo jala hacia el jardín de la escuela, ahora si no dejaría que se fuera sin explicar antes.

 

-espe...usoronto...¡¡suéltame!!-no puede soltarse del agarre mientras se da cuenta que siente el calor y el sudor de la mano de Naruto, ese contacto que había olvidado y que ahora que lo tenia de nuevo lo hacía estremecerse amargamente guardando silencio y dejando que el rubio lo llevara-*esto es...jum...me recuerda cuando éramos niños y nos tomábamos de la mano...así...pero éramos niños...ahora...ahora es diferente...porque yo...Naruto...*-los recuerdos le pasaban por la mente dolorosamente.

 

-¡¡que te sucede Sasuke!!-la voz del chico que lo "secuestro" lo abstrae de sus pensamientos.

 

-Naruto... ¿Qué es lo que quieres? Ya te dije que te olvidaras de mi, que me dejaras en paz, lo  que paso de niños no puede regresar...éramos niños...ahora...ahora es diferente...-esquivaba la mirada-no sé que mas quieres que te diga.

 

-soltó la mano del pelinegro-es decir que... ¿te olvidaste de...nuestra promesa...?-la tristeza lo invade, la garganta se le hace un nudo imposible de pasar con un trago de saliva bajando la mirada decepcionado.

 

-si...éramos niños Naruto...debes madurar y olvídate de esas cosas absurdas-lo ve triste pero no intenta hacer nada para animarlo.

 

-ósea que todo...todo... ¡¿te pareció absurdo?! Te fuiste sin más, sin decir porque tus padres te cambiaban de casa, sin explicar nada ¿y quieres que lo olvide así nada más? ¡No, eso jamás!-lo tomo de los brazos fuertemente para encararlo.

 

-Naruto...que desesperante eres...¡¡ni siquiera yo sabía porque me cambiaban de casa constantemente hasta que crecí!! ¡¡Mi papa era un hombre de gobierno que estaba amenazado de muerte e igual su familia por eso me tenía tanto cuidado!! ¡¡Eso no lo sabía ni yo como para decírtelo  a ti, y aunque lo supiera no te lo hubiera dicho para no ponerte en peligro!! ¡¡Yo no quería regresar!! ¿¿tuve que cambiar de nombre un tiempo!! ¡¡Mi mama fue secuestrada y asesinada!! ¿Pobrecito de mi no? ¡¡No necesito tu lástima!! ¡¡Yo no creí verte de nuevo y fue mejor olvidar todo, con el paso del tiempo me di cuenta, pero por lo que veo tu no!!-ahora estaba enfurecido-ahora...suéltame y olvida todo esto...es patético...-toma una de las manos de Naruto de sus brazos y la baja lentamente para que lo suelte-quizá cuando pase los años lo entiendas después de esto...debes entenderlo.

 

Después de escuchar sus motivos, seguía pensando porque su comportamiento tan distante-no...no quiero entender... ¿Por qué afecta tanto la amistad que teníamos?-eso era lo que no cavia en su cabeza.

 

-tú lo has dicho...teníamos...cosa de niños...adiós Naruto...no vuelvas a hablarme por favor...-le da la espalda dejándolo atrás.

 

-no...no puedo...entenderlo...-sus lagrimas ligeramente le cegaban los ojos. Lo jalo de la camisa de nuevo girándolo para que lo encarara pero esta vez no fue para gritarle si no para besarlo ante la sorpresa del pelinegro; un beso sobre esos labios húmedos y cálidos, un beso suave y sin profundizar, pero que expresaba todo lo que en palabras quizá no se podría explicar.

 

-es por esto...que no quiero entenderlo...yo...estos días te veía pero no me atrevía a encararte, y no sé cómo hoy me atreví a hacerlo...Sasuke...lo que teníamos de niños era amistad...pero cuando te vi de nuevo me di cuenta de que...no era así...de que era algo mas, ¿Por qué me enfurecí tanto al ver que me negabas? Lo descubrí en estos días y es porque...Sasuke...yo...yo te...

 

-la sorpresa era evidente y mientras escuchaba se percataba que era lo mismo que él había sentido cuando lo vio y que intento negarlo por miedo, pero al ver sus últimas palabras lo interrumpió-¡¡no lo digas!! ¡¡No digas eso que estas pensando!! ¡¡Por favor no lo digas!!-se cubría sus oídos para no escuchar mas, para negarse lo que incluso el también sentía.

 

-tomo las manos que cubrían sus oídos sabiendo que el también sentía lo mismo, que como cuando eran niños Sasuke negaba su amistad a pesar de que ahí estaba presente-Sasuke...te amo...te amo...te amo y siempre lo hare...

 

Lo besa de nuevo sin que el otro lo rechase, pero tampoco lo acepte, solo se queda paralizado ante el beso que le da sobre los labios lentamente y sin profundizar como por temor a que lo empujara pero ni siquiera podía empujarlo ni golpearlo por hacer algo que no era apropiado entre chicos haciendo que su debilidad fuera más fuerte tomándolo de la cintura y acercándolo más a su cuerpo y ahora dando él, el primer paso metiendo su lengua en la boca de rubio que gimió de gozo al ser aceptado y tomado de esa manera que puso sus pies en punta para aproximarse más a él tomando con mas ahincó esa mejilla que acariciaba mientras era besado; no había nadie en la escuela, nadie que los juzgará y si alguien los había cachado al menos  no había hecho presencia de ello. Se daban ese beso sin prejuicio tocando sus lenguas, ahogándose en ese sentimiento que ellos compartían y que solo Sasuke se negaba a aceptar, hasta ahora, que con ese beso mostraba todo lo que su corazón quería decir, lo que sentía por ese chico rubio que nunca olvido, lo que ya no pudo reprimir mas pues al tener a Naruto tan cerca, así, era hacerse tonto el mismo.

 

-Naruto...-cuando quedaba un hueco entre ese beso que no despegaban susurro su nombre-...también...te amo...perdón...-seguía sin dejarlo, sin acariciar su lengua, sin dejar de rosar sus labios con los de el rubio.

 

-no importa...mmmgnn...te perdono...-lo mira un segundo, dándose cuenta que sus ojos negros están clavados en los suyos pudiendo ver su propio reflejo-oohh...Sasuke...te amo...-lo abraza del cuello-quiero...hacerte el amor...ahora... ¿quieres?-le susurra suavemente, boca con boca, chocando frente con frente cerrando sus ojos por ser el momento más feliz de su vida.

 

-jum...dobe... ¿y si quiero que sea al revés?... yo también puedo hacértelo....¿sabes?-lo toma de nuevo entre brazos, sosteniéndolo desde la cintura levantándolo del suelo y besándolo de nuevo ahora mas apasionadamente, gimiendo junto con el por la intensidad del contacto, por la fuerza del amor que mutuamente se muestran y que no pueden esperar más para quitar las ropas que son como una barrera para que su epidermis estén fundidas en una sola.

Baja despacio a Naruto quedándose callados un segundo, pues dentro de la emoción del beso pudieron decir lo que callaban, y más el pelinegro.

 

-Jejeje...bueno...jugaremos un "piedra, papel, y tijeras" cuando lleguemos...el que gane...será el "de arriba" vamos...Sasuke...-se adelanta unos cuantos pasos extendiendo su mano frente a él pelinegro.

 

-jum...está bien...-esboza una ligera sonrisa tomando la mano del rubio saliendo juntos, tomados de la mano de la universidad.

 

Nos sabía a ciencia cierta a donde lo seguía, pero eso poco importaba, ya que estaba con la persona que más quería y que se había negado a aceptar; por un momento se pudo ver como cuando eran niños, pero esta vez era diferente, no era amistad...era amor...fundiéndose en un solo ser sin importar lo demás....

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*FIN*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*--*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-

 

MI OBSECION, MI PERDICION (SasuNaru)

uufff  hace rato que no subo estas historias jajaaj bueno aqui dejo unas dos mas ^^ espero les guste, este es un SasuNaru ><


FELIZ LECTURA!!!


UNICO CAPITULO: SI TAN SOLO PUDIERA CONOCERTE...

Pasaba un papel de un lado a otro en sus recipientes de es liquido mientras la imagen iba apareciendo en ellos, las tomaba con una delicadeza puesto que le era muy importante ese revelado y cuando al fin veía la imagen en ellas una vez secas, se reflejaba una leve sonrisa en su boca de labios delgados y finos casi de porcelana.

-¡listo!-dijo por lo bajo, admirando su trabajo en el cuarto oscuro que había el preparado para su gran pasión, la fotografía-*si tan solo...si tan solo pudiera conocerte...*-pensaba algo triste, mientras observaba las fotos que revelaba, las que ya había revelado.

Vivía en una casa ordinaria, trabajaba para una empresa publicitaria dando sus mejores fotos de lo que le pedían, tenía una vida cómoda y agradable, pero demasiado triste.

Tuvo que mudarse por su trabajo ahí en esa ciudad de un clima inestable, pues a veces hacia demasiado frio, a  veces demasiado calor...era un clima extremoso en ambas partes, pero eso no fue lo que causo su desdicha, si no cuando conoció a su vecino de enfrente todo fue una tragedia para su ya aburrida vida, aquella persona había robado su corazón casi de inmediato y toda su atención en tan solo esa vez que lo vio.

Las veces que tenia libre solo se dedicaba a verlo, a observar sus movimientos, la gente que lo visitaba, a que hora salía a trabajar, a que hora regresaba, a que hora se iba a dormir, a que hora se levantaba.  Absolutamente todo; aprovechaba su profesión, con su cámara profesional tomaba todas las fotos que podía a su vecino que debía decir  que era demasiado descuidado, pues dejaba sus cortinas abiertas excepto la de la habitación que cuando se iba a acostar la cerraba, se veía solo la sombra de cómo se despojaba de sus ropas se acostaba y segundos después apagaba la luz.

"es pudoroso"-pensó, y eso más le atraía, quería ver el cuerpo de esa persona, ¿Cómo será? En noches no podía dormir por solo pensar en eso, en imaginárselo: "¿sería suave?" "¿será delgado pero bien torneado?" ¿Por su rostro debe ser tostada su piel?" no había pasado de ahí  hasta que llego a su mente: "quiero...tocarlo...quiero...que se derrita con mis caricias...que me suplique por mas...que gima de placer...que se humedezca a causa de mi...que se obsesione conmigo como yo de él" eso era peligroso, pues ahora cuando pensaba en eso no podía evitar tocarse, imaginar que lo poseía, que entraba en su ser, que mordía cada parte de su cuerpo dejando una marca de pertenencia, definitivamente quería conocer esa parte de ese vecino que tanto admiraba, idolatraba, y amaba hasta el punto de volverse completamente loco.

¿Su gran frustración? El no atreverse a cruzar unos cuantos metros y confesarse o de las veces que se lo encontraba en la calle decirle: "buenas tardes vecino" para romper el hielo, al contrario, lo que hacía era solo agachar la mirada, fingir que no lo veía, pero al hacer eso había un gran arrepentimiento y un llanto de horas que lo hacía desear mas a esa persona que vivía tan solo a unas medidas del y que amaba tan intensamente.

No le preocupaba que no fuera de sus gustos, pues una vez vio como un chico de cabello rojo como  el fuego entro en su casa, su habitación y cerrando las cortinas; no era de dudarlo, era su amante. Eso lo hacía tener una furia inmensa, que envidiara a  ese chico, quería ser el, quería el que lo tirara a la cama, le  quitara toda prenda alguna lo viera excitarse y llegar al clímax, saborear esa piel con su lengua, gravar su aroma masculina con  la piel de su nariz; sin embargo, pese a todo lo que deseaba solo quedaba ahí: en su mente y en su hombría con la cual se desquitaba y aunque terminaba quería que ese liquido no estuviera en su mano si no en el interior de su vecino.

Un día...el verano llego, en ocasiones hacia demasiado calor, pero esa vez la lluvia se apodero del buen clima.

Como siempre, observaba como su vecino estaba viendo la televisión mientras en la cocina tenia calentando una olla para el café que se tomaría: "¿no esta viendo que llueve con truenos?" se dijo a si mismo y como reprendiéndolo imaginaba que lo regañaba y el ponía una cara dulce diciéndole: "no te enojes Sasuke...perdóname" quería escuchar su nombre de la dulce voz de su vecino, pero como siempre...era uno de sus tantos delirios que pasaban por su mente. En un momento dado callo un rayo inmenso y vio una chispa en la casa de su vecino en su regulador y toda la luz eléctrica desapareció.

"¡que tonto!"-dijo en voz alta, como si lo reprendiera-*seguro se irá a dormir...bueno...yo también lo hare...*-se iba a dormir cuando su vecino lo hacía; para él era como si durmiera con el y le "hiciera el amor" toda la noche hasta agotar sus cuerpos, hasta hacerlo sentir satisfecho y verlo dormir en su pecho reposando tranquilo mientras el acariciaba su cabello rubio una y otra vez, oliendo el aroma de su shampoo que dejo entre sus dedos;  imaginaba que debía oler como a fresco, quizás a frutas, o dulce...eso lo hacía perderse en lo que abrazaba su almohada y se tocaba deseando infinitamente que eso pasara, sin percatarse de que su luz de su buro aun seguía prendida pues una vez que terminara la apagaría.

-~ding ~dong ~ dang ~-el sonido de su timbre lo hace reaccionar y levantarse en el acto.

¿Quién era? No tenía gente que lo conociera ahí más que los que trabajaban con él, pero dudaba que fuera alguno, y si era alguno que quería invitarlo a alguna fiesta definitivamente diría que no, puesto que  no le gustaban esas fiestas y seguro mandaría al diablo quien quiera que fuese.

-etto...buenas noches vecino....aahm...lamento si lo molesto pero...veo que usted tiene luz y yo no, así que...aahm...no se que paso en mi casa, creo que fue un fusible...no se cambiar eso...ahm...yo...quería ver si....podría ayudarme...claro...si no le molesta...si no pues...ahm...-no recibe respuesta-...disculpe...no volveré a molestarlo-decide irse sin mirarlo a la cara y tratar de resolver su problema solo.

Se quedo completamente paralizado. ¡Ahí estaba! La persona en que tanto pensaba, en que tanto deseaba, pidiéndole ayuda con paraguas en mano; no sabía como reaccionar; se quedo congelado en el momento en que lo escucho. Era como se imaginaba, una voz hermosa y una timidez atrapante y hasta cierto punto  cabeza hueca que le hizo atraerle más-"disculpe, no volveré a molestarlo"-observa como se marcha algo decepcionado eso hace que reaccione pues piensa: "esta es mi oportunidad"

-¡no espera!-por inercia lo detiene del brazo para detenerlo, pero lo suelta de inmediato al darse cuenta que su vecino lo mira incrédulo haciendo que se avergüence-no...no me....molesta...-dice apenado; precisamente ahora un gran nudo en la garganta no lo deja hablar con claridad-yo...se como cambiar un fusible...-confiesa apenado.

-¡oh en serio!-dice aliviado y emocionado-¿me podría enseñar? Es que jejeje...soy algo torpe con eso-rasca su cabeza, confesando que no sabe cambiar un simple fusible.

-*es tan...hermoso para ser un chico...quisiera...no...no Sasuke...enfría tu cabeza un momento*-se regaña por esos malos pensamientos que cruzan en su mente que le dicen: "aprovéchate de él" "hazlo tuyo" "hazle saber que él te pertenece"; mueve su cabeza para dejar de pensar-bueno...di...dime... ¿Cómo puedo ayudarte?-intenta ser cordial, pues no quiere que por su timidez actué torpe o insensiblemente.

-¿me ayudara?-el otro asiente-¡¡oh gracias!! Creo que por un momento se molestaría-lo guía hacia su casa  mientras le sonríe.

-¿Por qué...porque creyó que me molestaría?-le pregunta incrédulo ante su afirmación del que tanto ama. Esa persononita de cabello rubio y ojos zafiro.

-jejeje...es que...ahm....bueno...yo he querido saludarlo siempre que lo veo en la calle...pero siempre me ignoraba...no lo tome a mal pero...siento como si yo le cayera mal; dudaba en pedirle ayuda porque pensé que se enojaría, pero al último vine a verlo y me alegro haberlo hecho-vuelve a sonreírle-¡bueno es este el lugar!-le señala donde esta la caja donde se colocan los fusibles,   sabe que se quemaron porque la aroma lo delata.

Estaba ya dentro de su casa, alumbrada solo con la lámpara que llevaba su ser amado; por escuchar lo que le decía, en como movía su boca al hablar, sus expresiones, como caminaba, y esos ojos azules como el mar y brillantes como un diamante. Se perdió tanto en el que  no se había percatado que había entrado a su casa, es como si estuviera en las nubes; estaba hablando con él y lo más curioso del asunto era que le hablaba de usted-¡ah...si!-bajo el suich y saco los fusibles inservibles-¿puedo pedirte una cosa?-se voltea a verlo. El otro le asiente confuso-no me digas de usted, ya que yo no lo hago...me siento viejo si me hablas de usted.

-ah...si...esta bien...-acepta y se siente más en confianza; saca algo de su bolsillo-aquí están los fusibles-se los entrega y le alumbra con su lámpara mientras observa cuidadosamente como los cambia los quemados por los nuevos para aprender-muchas gracias por ayudarme, la verdad es que yo no sabía como.

-¡listo!-dice al ya estar puestos en su lugar-ahora solo subes el suich y...-al hacerlo la luz regreso a la casa de su vecino-¿lo ves? Es fácil, ahora cada vez que los cambies no te olvides de bajar el suich y lo cambias, y luego lo vuelves a subir para tener luz. No se te vaya a ocurrir cambiarlos sin bajar el suich ¿eh? Si no te electrocutas-no sabía porque pero estaba ahí hablándole con toda la confianza del mundo, en algún momento del camino le perdió el miedo de hablarle pero eso no dejaba de que su estomago lo sintiera apretándose desde su interior y su nerviosismo en sus manos temblorosas que se aferraba por ocultar.

-jejejeje....-se ríe inesperadamente después de que lo escucha-disculpa, pero es que...me hablas como si me conocieras y me regañaras, es muy chistoso-se dibuja una mirada alegre.

-ah....yo...lo siento...-se disculpa, cree que ha metido la pata hasta por debajo del cemento.

-no hay problema. Bueno... ¿gustas pasar? Quiero invitarte algo en agradecimiento por lo que hiciste.

-ah no...yo...-¿Qué? ¿Sus oídos no le mentían? No...estaba escuchando que lo invitaba al interior de su casa, ¿Cómo podía negarse? Definitivamente no podía, definitivamente no lo hizo.

-¡vamos! ¡Anda!-lo jala del brazo con confianza.

Se deja arrastrar, pues no sabe como negarse, y no pretende rechazarlo tampoco; observa con detenimiento cada rincón de esa casa; una sala pequeña y acogedora, con una televisión y su reproductor de DVD a un lado de ella, la ventana que da hacia la calle y por donde él ve a su vecino desde su casa.

-toma asiento, voy a traer algo de tomar ¿que se te antoja? ¿Café? ¿Te? O...si quieres algo más fuerte...-quiere que se sienta cómodo y que sepa que se siente agradecido por lo que hizo por él.

-bueno yo...café esta bien...-dice aun sin creerse que esta ahí con el conversando.

Ve como se mete a su cocina para prepárale lo que le ofreció; sus manos tiemblan, aun no sabe como hizo para contenerse y no tomarlo de la cintura, besarlo y hacerlo suyo en ese momento; contenía sus deseos, las ganas de ir a la cocina y abrazarlo por la espalda desprevenido mientras le preparaba el café.

-¡aquí esta!-le da una taza llena de café humeante-no sé como te guste de azúcar pero la traje para que le pongas lo que quieras-deja el recipiente que contiene el polvo dulce en la mesita de enfrente.

-gra...gracias...-toma la taza tímidamente de la mano de su vecino rosando suavemente los dedos de él haciendo que ese simple contacto los estremeciera hasta la medula, y para no delatarse más de lo que ya cree se concentra en ponerle azúcar a su tasa, una media cucharada pues no gusta mucho del ese polvo endulzante.

-¡de nada! Gracias a ti...ahm...perdona pero... ¿Cómo te llamas? Jejeje...que torpe soy, ni siquiera se tu nombre y me ayudaste ¿que debes estar pensando?-se siente apenado por no saber el nombre de la persona que le ayudo y mas porque tardo mucho en darse cuenta y preguntárselo.

-je...no hay problema. Mi nombre es...Sasuke Uchiha... ¿y el tuyo?-siente un gran regocijo el que aquel sepa su nombre al fin; sin embargo fingió no saber su nombre, puesto que no podía levantar sospechas de que el sabia todo de su vecino sin que el otro se diera cuenta de ello.

-el mío...-se sienta a su lado colocándole 3 cucharadas sopeadas de azúcar a su café, moviéndolo para que se disuelva y dándole un trago largo; parece que lo disfruta mucho-Naruto Uzumaki mucho gusto...es raro que siendo vecinos de dos años y apenas nos presentemos ¿no crees? Jajajajaja-le divierte la situación.

-jeje...si...-se apena y ve su tasa con el café caliente evaporando el aroma en su boca y nariz. No sabe que mas decir, estar ahí simplemente lo hace feliz pero también lo frustra en no poder decirle que lo ha estado observando, que lo ama desde el momento en que lo vio-Naruto...yo...-es ahora o nunca, sabe que tiene un novio pero quiere decirlo y  esperar ver que pasa.

-¿sabes...? me alegro que por fin nos conozcamos, pensaba que yo te desagradaba-lo interrumpe pues no lo escucho le dice contento aquello, el otro chico lo ve incrédulo de lo que dice.

-¿Por qué? Ya te dije que no me desagradas...-se estaba haciendo esa pregunta desde que lo fue a ver a su casa le dijo eso, se la había aclarado pero aun así dudaba y ahora seria respondida.

-porque...-se vio que agacho su mirada abochornado-bueno...creo que has visto que...pues...mi novio entra aquí...Gaara...y como desde la vez que entrabas a tu casa y me viste en una situación ahm...algo comprometedora...pensé que odiabas a los gays...-no deja de sentirse mal por eso.

-jeje...claro que no...porque de hecho yo...-no sabe si decirle o no, así que calla un segundo para meditarlo.

En ese momento un rayo cae en seco y la luz se va de nuevo oscureciendo toda la casa.

-¡oh rayos!-expresa molesto- creo que se volvieron a quemar los fusibles, eran los únicos que tenia... ¡maldición!-vuelve a maldecir.

-*¡oh no! Esto es malo...muy malo...*-piensa para si,  pues teme de si mismo y lo que le pueda hacer a ese ser que ha estado deseando y que no sabe como se ha retenido hasta ahora.

-bueno Sasuke...voy por unas velas, espérame aquí-le avisa caminando hacia la cocina alumbrándose con la lámpara.

"debo irme" "¿pero que pensara si me voy de repente?" "¿Qué debo hacer?"-se siente atrapado en esa oscuridad, en ese frustración que siente, había esperado una oportunidad como esa y ahora que la tenia no sabía que decir, que hacer, o más bien si sabía que hacer pero no sabía como.

-¡regrese! Es un alivio que tenga velas aquí, mañana temprano iré a comprar más fusibles, al fin que al cabo ya sé como se ponen gracias a ti-comenta mientras enciende las velas que coloca en la mesa donde estaba las tazas de café y el azúcar.

-si...claro....de nada...-*¿Qué debo hacer....?*-eso era lo único que cruzaba su mente, hacerlo suyo o no. Si lo hacía sería feliz, pero no quería lastimar al amor de su vida. Y  si no, se arrepentiría pues sabía que no tendría otra oportunidad como esa.

-Sasuke... ¿tienes novia verdad?-le pregunta de repente y  casi afirmándolo e interrumpiendo los pensamientos del azabache.

-ah...no... ¿Por qué la pregunta  tan de repente?-no comprende a que viene.

-jaja...no se...creí que tenias novia, y pregunte porque de eso estábamos hablando, antes de que se fuera la luz-le aclara al vecino porque lo pregunto.

-pues no...en realidad...me gusta una persona pero...nunca he podido decírselo...-le confiesa, no se atreve a decirle que es el, así que solo lo dice como si fuera "alguien más"

-¿en serio? ¿Y porque no se lo dices?-se muestra interesado.

-porque...bueno...es complicado...tengo miedo de que no me corresponda...además de que...tiene a...alguien más...-lo mira directamente a esos ojos zafiro como diciendo: "eres tú" pero no podía decirlo en palabras.

-ooh...que mal...bueno...de todas maneras...creo que...deberías decirle, solo para que tu dejes de sentirte mal ¿no crees? Bueno...creo que no es un buen consejo pero...-no sabe como apoyarlo que dice lo que le viene a la mente y cree que sería lo ideal.

-¡¡lo crees Naruto!!-expresa emocionado, y como con una oportunidad-no creo...que sea buena idea...-se desalienta después.

-bueno...creo que si...no se...es tu decisión...-se queda callado pues cree que lo ha incomodado-dime, es... ¿una chica de trabajo? ¿Una amiga?-su curiosidad aumenta.

-no...ninguna de las dos...-dice tristemente; quiere que se dé cuenta pero a la vez no.

-¿entonces....?-de verdad que quiere saber y más le pregunta.

-Naruto...-da un suspiro largo y después ya no contiene más sus palabras que están al borde de sus labios-...eres tu...tu eres quien me gustas...-confiesa al fin, ya no le importa si el otro le corresponde  o lo rechaza pues ahora se siente bien consigo mismo al sacar algo que ya no aguanta.

Miro que su reacción fue de sorpresa, era algo que esperaba; antes de que le dijera algo siguió hablando.

-desde que llegue a esta ciudad y te vi...me enamore de ti, te observaba...se que tienes pareja pero...ya no me importa... ¡te amo Naruto! ¡Te amo!-se aproxima a él, lo toma del rostro dulcemente mientras sus labios se acercan a los de el rubio.

-Sasuke yo no...Mmggnn...-no le dio oportunidad de contestar cuando ya sintió los labios finos y suaves de su vecino tocando los suyos queriendo meter su lengua a toda costa.

Era mejor de lo que se imagino; unos labios carnosos y cálidos, con un delicioso sabor dulce que no podía dejar de comer. No sabía si era por el café tan azucarado que había ingerido antes o porque ese era su verdadero sabor.

No podía negarlo, aquel lo besaba muy bien que se dejo llevar por unos minutos; dejando que jugara con su lengua, que le oprimiera los labios contra los suyos que lo saboreara a su antojo.

-¡espera Sasuke!-lo aleja de él, sabe que no esta bien lo que pasa.

-¿Por qué...? ¡¡No puedo detenerme!!-lo recuesta sobre el sofá-¡déjame amarte Naruto! ¡Por favor! ¡Deja demostrarte cuanto te amo!-le suplicaba casi al borde del llanto, el amor que sentía por el rubio estaba a flote y ya no podía esconderlo más-se que estas con alguien más...-se recuesta en el pecho latente y asustado del el chico-pero...por favor...no me niegues esta oportunidad...te prometo que te tratare bien...-su voz es suave y quebrada.

-Sasuke...-no tenía idea de que él hubiera causado ese sentimiento en su vecino y menos que sufriera tanto por ello cuando hasta ahora creía  que lo odiaba-yo...-cerro los ojos,  los abrió de nuevo, le levanto la cara para que lo viera directamente-esta bien...si me amas...házmelo...hazme el amor que sientes por mi...-lo besa en la frente, en una mejilla, en la otra, y después en la boca; un beso corto pero dulce en lo que le sonríe.

-Naruto...-esas palabras le reconfortan y lo hacen inmensamente feliz- te amo...te amo...Naruto...-besos entre cortados son distribuidos por el cuello del ser amado que tanto a venerado.

Las manos también hacen su trabajo; lo acaricia del pecho, lo toca suavemente de sus muslos en lo que los sube a su cintura moviéndose de un lado a otro rozando su miembro contra el del rubio que comienza a reaccionar.

En un principio iba a dejar que le hiciera lo que el azabache se le placiera pero en un momento dado sus manos se apoyaron en sus brazos, subió a sus hombros, y abrazo su cuello. Mientras tanto el otro no dejaba de frotarse contra ese cuerpo que tanto deseo, en lo que le quitaba su camisa muy cuidadosamente deslizándola por sus hombros que besa dulcemente comenzando a verse los rosaditos pezones de los ojos zafiro.

-quiero saborear toda tu piel...cada centímetro...-acariciaba con su nariz el pecho agitado  por el nerviosismo y la excitación que era imposible no sentir a causa de lo que le hacía, dejo que su respiración suave rozara y erizara los pocos bellos güeros que sentía con su nariz-mmm....hueles...delicioso...-esa aroma era exquisita, no sabía que marca de perfume era, pero sabía que llevaba mínimo un día ahí pues aun podía percibirla; la piel de rubio tenía guardada una aroma de perfume junto con la de el olor corporal que hacía que eso fuera algo delirante para quien después de tanto tiempo la estaba disfrutando-quiero grabarme en tu piel...-murmuro tan suavemente sin dejar de tocar esa piel con su nariz, con sus dedos torneando cada parte de su pecho.

Logro quitar la prenda de arriba viendo con la luz de la vela esa piel tostada, y suave; paso por sus dientes esas perlas rozadas succionándolas, acariciándola de la lengua y haciendo lo mismo con la otra para que no quedaran disparejas haciendo que el botón floreciera, saboreaba un emboque carnoso que no podía parar.

-aahh...Sa...Sasuke...-no podía callar, aquello que hacía con sus pezones le estaba gustando que el cosquilleo de la excitación entre sus piernas era cada vez más denso y sabia que aumentaría pues no era lo único que le haría.

Escuchaba el primer gemido que el provocaba mirando a la cara del rubio con un sonrojo entre sus mejillas cerrando los ojos con antaño pues era tan fuerte lo que sentía que era su forma de demostrar su gusto por aquello; sin embargo, sabía que eso no lo tendría satisfecho quería hacer algo mas con ese ser que dejaba ser amado por él.

Por consiguiente se retiro solo un poco para desarreglase de su prenda recostándose en el pecho del ojos zafiro sintiendo  el calor, la respiración vibrante pero suave en lo que de nuevo se apoderaba de esos labios que antes había probado y quería seguir probando en ratos durante toda la noche.

-te amo Naruto...te amo...-retiro su boca solo para decirle una y otra vez lo que tanto callo.

-Sasuke...-lo mira sobre su cuerpo, ve ese cabello negro, el cómo tiembla sobre el-...haz lo que quieras conmigo...-le dice al oído mientras retira sus cabellos para besar su mejilla.

-oohh...Naruto...te amo...-lo mira al rostro, esos cabellos rebeldes humedecidos por el sudor que surge de su frente, y esos ojos, esos ojos que lo tiene hechizado.

-¿Qué...pasa...?-siente una gota sobre su mejilla que proviene del rostro que esta enfrente del.

-snif...perdona...es que...soy tan feliz por estar...así...contigo que...-unos dedos se posan sobre su boca haciéndolo callar.

-...ssshh...no digas mas...solo hazlo...-le sonríe sinceramente y ahora es él quien se apodera de esos labios que no le disgustan del todo.

Los segundos se hacen tan eternos, los minutos horas, entre caricias, besos, cada uno se despliega de la ropa que cada un posee y que molesta para estar piel a piel para el acontecimiento de una unión aun más poderosa que solo la de sus bocas que se besan, que escurre saliva entre ellas pues no contienen el deseo de apoderarse mutuamente; sin embargo, aun queda la ropa interior la que protege y trata de esconder aquella erección por parte de los dos, solo sus cuerpos semidesnudos se acarician entre si, se palpan con cada poro de su revestimiento en ese pequeño sofá a la luz de las velas que se están desgastando por el uso del fuego en su mecha.

Sin temor ahora toma el resorte de él bóxer del rubio y lo desliza sobre su cadera hacia abajo mientras que le da acceso levantando sus caderas.

-aahh...no...es vergonzoso que me veas así...-oculta su rostro rojo por la pena con su mano.

-no te apenes Naruto...me alegro saber que yo fui quien causo esto...-dice al tomar el tubo endurecido y tibio de su amado; predeterminadamente lo introduce a su boca y con su mano toma la base de él; lo acaricia con su mano, lo humedece con la saliva, lo lengüetea de la punta y entre la tela que se encoje.

-aahh...Sasuke...no...aahh...eso....aahhh....-muerde su dedo en intento de ocultar sus gemidos pero parece que ni eso le ayuda pues no puede callarlos mucho.

Toma los dedos del azabache de su mano libre y los introduce en su boca para humedecerlos en lo que el otro le da satisfacción con su boca ahí abajo.

-Sasuke...espe...espera...quiero ya sentirte...-dice al terminar de humectar las extensiones de la mano de su vecino que lo amo en secreto todo este tiempo.

-eh...si...esta bien...porque yo igual...-no era que no lo quisiera o no lo supiera; sin más introdujo esos dedos.

-aah...si...muévelos para que dilate...-le pide al sentir la invasión.

-si...-no es que no lo supiera pero el nervio era incontrolable, la emoción era latente, que la mente la tenía en blanco en ese momento.

Los movía en el interior, los sacaba y metía en pausa y de repente apresuraba.

-aahh...ya...ya...por favor...-le suplica entre la vehemencia de la ansiedad.

-...si...lo hare...-se arrodilla frente a él, lo levanta de las piernas una en cada lado de su cadera, toma su miembro acaricia esa entrada que suplica su dueño por ser llenada, un par de veces y la mete con facilidad, pero solo la mitad ya que se detuvo por la queja de el rubio.

-aahh...me...me duele un poco...-es sincero en ese dolor.

-...perdón...voy a salir y lo intentamos después...-lo que menos quiere es eso, quiere que se sienta bien en esa unión carnal.

-no...es que...el tuyo es grande...-no repara en decir el motivo de su dolor.

El sonrojo es inevitable-perdón...-no sabe donde esconder la mirada, pues fue demasiado directo y le hizo saber al mismo tiempo que lo tenía más grande que su pareja y eso en cierto modo también lo hizo feliz.

-jeje...no te...disculpes...mejor metelo todo...-lo toma de la cintura para impulsarlo hacia su cuerpo.

-...si...de acuerdo...-con mucho cuidado entra todo en él y se queda estático.

-mmgnn...se siente que me llenas todo...aahh...Sasuke...-lo abraza del cuello-comienza a moverte...por favor...-le suplica de nuevo.

Sin decir más comienza la envestida lenta, pues no quiere lastimarlo pero aumentando un poco el ritmo de vez en vez.

-ahh...así...Sasuke...mas...mas fuerte...mas...-parece ser que el dolor ya es menos y no repara en su petición de mas placer.

-ooh....Naruto...mmgnn...aahh...oohh mmm...-arremete mas con esa entrada con más fuerza, quiere sentir más, quiere complacer a el rubio.

Los gemidos por ambos es inevitable que llena toda la habitación que es alumbrada por esas velas que mas y mas se consumen; Los cuerpos sudan a causa del ejercicio que ejercen uno contra otro, la excitación aumenta, el calor  los ahoga pero no importa quieren disfrutar, quieren gozarse.

-Na...Naruto...ya mero...ya...-aprieta los ojos intensamente pues siente venir esa liberación espermática.

-yo...también...casi...mírame...mírame cuando termines...-lo hace verlo a los ojos, ve ese cabello caer como cascada con la frente brillante a causa del sudor de su compañero, la conexión entre pupilas es mutua.

-mmmgg...si...aah...Naruto...ya...ya terminó... ¡NARUTOOO!-aumenta la velocidad de las envestidas y al fin termina en el interior sintiendo esa vibración deseada en su hombría junto con su néctar que llena por completo el resguardo.

-eso...Sasuke...tu rostro es...encantador...aaaaahhh...-termina a los pocos minutos en abdomen de ambos combinándose con el sudor que provoca esa acción de frotarse, entre que uno enviste y uno recibe.

-...aah...Naruto...-lo mira tiernamente mientras lo besa.

-tu expresión cuando terminas es...tan hermosa y excitante...-le sonríe-me gusta ver eso...es incomparable.

-Je...que curioso eres...Te amo Naruto...-lo abraza fuertemente a su cuerpo-...no quiero separarme de ti nunca...nunca...-no deja de estrecharlo contra su cuerpo, no quiere separarse de él ni un ápice.

De repente la luz del día molesta su dormir, así que comienza a abrir los ojos muy despacio pues no quiere despertar, pero el sol lo obliga a hacerlo y lo hace.

Se da cuenta, esta en su cama, abrazando una almohada fuertemente y mojada a causa de un sueño húmedo que tuvo un sueño hermoso que tuvo, uno de tantos y diferente a todos como siempre.

-era tan real...pero...fue un sueño...-murmura con tristeza, era de esos sueños que sientes tan reales pero cuando despiertas todo se acaba y vuelves a la trágica realidad que no es tan agradable y para él prefería quedarse en ese sueño de ser posible.

Decepcionado como tantas ocasiones, se levanta en desgane tomando un baño y en cuanto termina cambia las sabanas y las fundas de las almohadas; por consiguiente, baja a la cocina a desayunar a seguir con su día rutinario.

-~ding ~dong ~dang~-escucha que tocan su timbre  y sin importancia y con cierta molestia va a ver quien interrumpe su desayuno.

Abre la puerta y su mirada se queda paralizada y se hace enorme a causa de la sorpresa.

-...bu...buenos días...vecino...ahm...me preguntaba...si podría regalarme...o si le molesta....venderme...uno fusibles, desde la noche me quede sin luz...por favor...-le pide con algo de inseguridad pues no sabe si hizo bien ir.

Cerró la puerta por miedo... ¿Estaba realmente despierto?, se dio unas palmadas en sus mejillas para cerciorarse que no soñaba.

-*¡¡esta aquí!! ¡¡Esta aquí!! ¿Qué hago?*-antes de que pudiera pensar que hacer-*¡idiota, le cerré la puerta!-rápidamente la abre y ve que se aleja-¡¡espera!!-le grita y el otro voltea en el acto-lamento haber sido tan grosero...-se disculpara por su torpeza que hizo a causa de su nerviosismo y de no creerlo-puedo ayudarlo...tengo unos fusibles extras que le podrían ser de ayuda-dice al fin con el evidente rojo sobre sus pómulos.

-¡¿de verdad?! Serian de mucha ayuda...gracias...pero...bueno...espero no ser molestia... ¿me diría como ponerlos? Es que...la verdad no sé como...-dice apenado el rubio.

-¡por supuesto!-le contesta más que jovial por solo la idea de pensar que pasara a su casa.

*-*-*-*-*-*--*-*-*-*-*-*-*-* FIN *-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-

 

bueno y....que tal...? espero les aya gustado ^^ enseguida subo el otro ><!!

 

CAPITULO II: SENTIMIENTOS DE CULPA

y aprovechando, de una vez les dejo un segundo capitulo ^^

 

¡¡¡FELIZ LECTURA!!!

 


CAPITULO II: SENTIMENTOS DE CULPA



Se quedaron hasta tarde en el restaurante; hablando de todo lo que les había pasado durante todos estos años; Rodrigo era medico y vivía en una residencia muy lujosa hablaba de las muchas mujeres que había cruzado en su vida pero que todas eran unas interesadas por su posición en su Familia; y Danieel pues la vida que llevaba con Joseph después de la muerte de Leopoldo.




-¡vaya, vaya! ¡¿Quien lo diría?! Así que estas viviendo con Joseph- estaba sorprendido por lo que le estaba contando, pues después de todo no supo lo que había sido de él.





-...s...si...pero...ahora que las cosas son así...bueno...ya casi no lo veo-intento esconder lo que eso le causaba, haciéndole que no le importaba intentando sonreír




-...mmmm... ¿y, porque?-inquirió curioso, se había percatado que a pesar de su sonrisa, le dolía ese hecho.





-desde que falleció Leopoldo, se dedico a lo que le gusta. El piano...y ahora que ya lo comienzan a reconocer... esta viajando muy seguido y...bueno...supongo que no tiene tiempo para otra cosa...-le daba alegría que Joseph se dedicara a el piano, pero no toleraba que lo hubiera olvidado a él, o eso es lo que sentía.



-¡¡ ¿queee?!! El señor Leopoldo... ¿murió? ¿Cómo?- eso no se lo había dicho, era de esperarse de que eso le sorprendiera de sobre manera. Ahora más que nada quería saber cómo  pasó.

-...ah...si...hace tres años...lo...asesinaron...-no le tomaba mucha importancia,  y tampoco iba a decir como sucedió. Después de todo ya tenía tiempo así que ya no era relevante, pero para su amigo si porque él no sabía.


-...mmm...así que el rumor que escuche fue cierto...supe que sus propiedades pasaron a un sirviente suyo-le hizo saber, algo que él ya sospechaba.

-...mm...si...-respondió indiferente seguía en sus pensamientos.

-bueno, cambiando de tema... ¿tienes tiempo libre?-le pregunta con una gran sonrisa, quería animarlo.




-...si...un poco...-dijo aun desanimado, sin mirar a su amigo, solo la taza de café que se encontraba frente suyo y que al parecer ya se había enfriado pues no se lo había tomado.


-... ¡que bueno!...vamos a mi casa, quiero que la conozcas,  y de paso te quitas ese aire de tristeza que tienes. No te reconozco si actúas así Danieel-le posa su mano en el cabello de  mirada miel casi siendo una caricia en esos cabellos castaños que revolvió un poco.



-...uhm...-se percatado de ese contacto, sintió como alivio y una cierta confianza-...bu...bueno...vamos...-ya se sentía algo tranquilo porque se había desahogado con su amigo que hace tiempo no había visto. Pero aun se sentía abatido, por lo que en estos momentos estaba viviendo con Joseph.




Salieron del lugar; caminaron un par de minutos en silencio hasta llegar a su destino era una casa bastante ordenada, limpia, y llena de muebles de los mas modernos de esa época; con un color crema en el muro.



-bien, pasa; ¿te gusta?-dice muy animoso cediéndole el paso después de él y cuando Danieel paso el cerro la puerta.




-si es muy acogedora- responde Danieel observando el lugar de un lado y de otro, entrando en la sala.





-¿quieres algo de comer?-le ofrece algo de comida a su amigo, mientras observa como mira su casa y se dirige a lo que parece la cocina; por lo que se veía el no dependía tanto de sirvientes, organizaba su  tiempo para trabajar y tener su casa en orden y limpia.





-no, así esta bien, gracias; si no te molesta... ¿tendrás...algo de beber...algo fuerte...?-quería olvidar por un momento, el no era fanático de las bebidas alcohólicas,  y tampoco tenía experiencia en tomarlas, pero le parecía un buen pretexto.



-ah...si...claro -se escuchaban ruidos en la cocina, como si rebuscara algo en los estantes,

"seguro esas bebidas las tenia guardas en algún lugar especial-pensó Daniel"

Parecía que no le molestaba ser tan atento con él, pues ni siquiera se inmuto a negarle su ayuda además de que parecía tener otro motivo.



Le tendió una copa con al parecer vino, y luego se sirvió el y se sentó en un sillón invitando en silencio con la mano a que Danieel lo hiciera también


-bueno...bebe...es algo fuerte como me pediste...-le sonríe.





-Rodrigo...-miro un momento la copa y se hecho de un sorbo toda la copa-dame mas...-le extendió el recipiente para que le sirviera.


-¡ah!...no debieras tomar así....si no estas acostumbrado se te subirá pronto...-le sorprendió el ímpetu que tenia por tomar, parecía que sabia, o mas bien, que no y solo quería estar ebrio por alguna razón que entendió en el momento: estaba deprimido.


-¡al diablo! Dame   mas....eso quiero....quiero estar taaan, pero tan ebrio para no pensar...

-eso no serviría mucho...mañana te sentirás fatal, y mas si no estas acostumbrado...-no era pertinente que tomara en ese estado, porque lo haría sin control y no le gustaba ver a  su amigo en ese estado de decadencia emocional.

-¡¿eres mi amigo o mi madre?!-se levanto de donde estaba sentado y le arrebato la botella-si no vas a darme me serviré yo mismo-se sirvió en la copa he igual que la primera se la tomo rápidamente.

-eh...Danieel...no...-se levanto para quitarle la botella cuando veía que iba a servirse la tercera.

-¡¡déjame!!-lo empujo, y después se quedo mirando la copa y la botella-maldito seas...Joseeephh....no soy una prostitutaaa....-arrojo la copa hacia su amigo que con suerte la esquivo cayendo el recipiente de vidrio sobre el suelo y haciéndose añicos para por consiguiente tomar directamente de la botella.

Lo miro por un momento atónito: "se veía deprimido...pero no sabía a que grado...Danieel..."-pensó su amigo, viéndolo en ese estado por alguien.

-ey, ey, ¡¡ya es suficiente!!-le arrebato la botella pero para cuando lo hizo ya se había tomado casi la mitad de ella; creía que el castaño le iba a golpear por quitarle el frasco, pero lejos de eso solo se dejo caer en el sillón.

-aaahh... -limpio su boca del rastro de la bebida que se resbalo por la comisura de su boca con la manga de su saco; saciado, pero sobre todo ebrio-¿porrrrqueee....dimeee porque Rrrrodrigooo?-arrastraba las palabras con dificultad debido al estado etílico en el que se encontraba.

-¿Qué Danieel? Dios...no estas bien...-apoyo su mano en su frente, por lo que estaba presenciando.

-Joseeepphh eseee....no me quiereee....me deja botadooo....me la lameee hasta que terrrminee...hip...como si eso...fuera suficiente....yyy...yo...to...todavía me dice...Jajajaja...me dice: "no...tengo tiempo para haccerrr...lo....así que confórmate con eso" ¿qué...que se...se supone....hip....que significaaa....?! Yo...Rodriiiigooo....-comienza a llorar limpiándose las lagrimas con rabia por permitirse derramarlas-quiero que me amee...que me haga el amooor...que le importo....hip...porque....porque no entiende....snif...no entiende...no quierooo que solo me la lamaaaa...-comenzo a tirar los cojines del sillón en desperacion-maldi....hip...malditooo seasss...-

-Danieel...eres terrible bebiendo...-lo miraba con gracia por lo que decía, y porque revelaba intimidades que seguro al otro día ni recordaría que dijo, y que el no le recordaría porque sabia que para su amigo sería vergonzoso así como también para el mencionar que fue lo que dijo. Sentía pena por verlo tan mal.

-me...mejor me voooyy...-se disponía a levantarse, cuando se tropezó con la alfombra e iba a caerse.

-¡¡cuidado!!-lo alcanzo a agarrar sintiendo todo el peso de su amigo sobre sus brazos-¡¡idiota!! ¿A dónde piensas ir en tu estado?

-¡que importa, déjame ir!-comenzo a golpearlo inútilmente en el pecho de su amigo, pero inútilmente porque volvió a caer en el.

-ni siquiera puedes levantarte...creo que por hoy será mejor que te quedes aquí...-lo tomo del brazo cruzándolo por su hombro llevándoselo a rastras pues ya el castaño apenas apoyaba los pies en el suelo dejando todo su peso a su amigo.

Lo subió como pudo por las escaleras, recorriendo un pasillo largo hasta que llego a una habitación y la abrió como pudo pues traía  un peso de mas sobre el; Danieel venía diciendo incoherencias que Rodrigo no podía entender. Cuando lo dejo en la cama de la habitación el castaño lo detuvo del brazo.

-gracias...Rodriiigoo...por estar aquí....-dijo mostrando una leve sonrisa debajo de ese sonrojo de embriaguez



-¿Por qué?-volteo de frente, siéndole eso una extraña reacción por parte de Danieel.



-...por...ser, tan buen amigo-sonrió de nuevo quedándose dormido





-¡¡jeje jeje!! Pues... ¡de nada!- le guiño el ojo, pero para cuando lo hizo lo vio ya dormido por el efecto del alcohol-*Danieel...*


Ahí estaba, tan vulnerable, el pecho lo tenía agitado debido a la adrenalina del alcohol, como si hubiera corrido antes de eso, pero estaba completamente dormido por el efecto. La camisa desarreglada, el cuerpo completamente a su disposición, perdiéndose en ese cuello y ese pecho que se escondía tentadoramente bajo la camisa.

-*porque...justo ahora....Danieel se ve tan...*-apoyo una rodilla en la cama para inclinarse, y justo cuando estaba tan cerca de su boca se detuvo-*no...no puedo hacerlo...*-cerro los ojos para de alguna manera contenerse y se dispuso a quitarle los zapatos y el pantalón para recostarlo como se debía

Sin embargo cuando lo arropo esa tentación volvió a invadirlo, se aproximo a el y en ese preciso instante el castaño abrió los ojos en un estrepito arrebato.

-Rodrigo... ¿que haces?-

Se quedaron viendo fijamente en silencio y teniendo ambos un ligero sonrojo: Danieel por su estado, y Rodrigo por la impresión de que se diera cuenta. Que por impulso  no aguanto esa cercanía tan tentadora que lo beso. Danieel estaba más que sorprendido porque había hecho eso, pero al estar conmocionado por todo lo que estaba viviendo no hizo nada para evitarlo más sin en cambio eso no duraría para siempre. Así que  un rato después se alejaron en el acto.



-¡perdón!-se alejo de inmediato el amigo de Danieel.


-¡¿Por qué... me besaste Rodrigo?!-se tocaba sus labios, aun sentía lo que hace un momento había ocurrido en sus labios o eso creía pues los sentía adormecidos.



-Danieel... yo...estoy enamorado...de ti...-no se atrevía a mirarlo a la cara.


-¡¿Qué dices?!-no podía creérselo-jajajajajajaja....también estas tomaddooo....jajajajajaja.




-no estoy tomado, ¡es cierto!-Danieel no le respondió así que el siguió hablando-si, lo sé...has de pensar que estoy loco o algo así... pero es que jamás quise decírtelo y menos cuando me entere que lo querías decidí callármelo-justifico sus silencio de tantos años. Nunca pensó que volvería a encontrárselo, pero hora que la vida le dio esta oportunidad creyó que no podría desaprovecharla.





-eso...no cammbiaa nada...yo aun quiero a Joseph, ¡no te aproveches de la situación!-era verdad, ¿como su mejor amigo se enamoro de él y no se lo dijo? y aun lo más importante. ¿Por qué ahora?





-...eso lo sé... pero ya casi no lo ves, apuesto a que dudas que te quiera o acaso... ¿te lo ha dicho alguna vez?-quería que en el surgiera la duda.



-eso...me lo demuestra...además...eso no te incumbeee...-la pregunta de Rodrigo lo hizo tambalearse un poco. Incluso lo que dijo lo sintió dudar.





-no sabes ni que anda haciendo cuando no esta contigo, y eso de que te lo demuestra pues no te creo ¿Cómo? si no lo ves, si no esta contigo-le exponía lo que él veía, creía que Joseph no apreciaba la compañía de Danieel.





-¡¡ESO NO ES VERDAD!! Tu no...no...hip...entiendes nada...-no quería que pusiera en duda el amor que Joseph le tenía, después de todo quien mejor que el sabia de la situación si él la estaba viviendo.




-¡¡aayyyyy, por favor!! Eso es un pretexto que le te dice para mantenerte quieto. Lo ayudaste a salir del instituto ¿no? Ahora que ya esta afuera, que su padre ya no esta para detenerlo hace lo que quiere. ¿No lo ves Danieel? Solo te uso para salir de ahí. Ahora solo eres un estorbo-según él quería abrirle los ojos, de cómo él veía la situación  y que así le parecía.



-...yo...yo... no es...tu...no...no puede ser, me niego a creerte, tu solo me estas confundiendo...no voy a escucharte...vete...me siento mal...hip...me duele la cabeza...-se cubría los oídos en un intento de no   seguir atendiendo tanta blasfemia por parte de Rodrigo, que iniciaba a pensar que tenia razón.



Afligido se levanto sentándose en la orinal de la cama protegiendo su cara y sumergiendo en desesperación  teniendo miedo de que todo lo que le dijo su amigo fuera verdad, pero ¿Cómo no evitar pensar eso? No era que su amigo supiera mucho de la vida que llevara con Joseph pero al parecer le había dado al clavo. Sin embargo en ese momento, Rodrigo se acerco y se hincó frente a él ojos miel quitando sus manos de su rostro para limpiarle las lágrimas.

-...lo siento...no quería decir todo eso...pero...yo...-el verlo tan confundido por lo que le había dicho lo hizo sentirse mal por él, le había removido algo la conciencia.

-...no es tu culpa... a Joseph...ya no le importo...-había aguantado llorar, no quería hacerlo, pero esto lo ameritaba. Sintió que su amigo lo había dado darse cuenta de algunas cosas.

Su amigo aprovecho tenerlo cerca y  acercar sus labios con los de Danieel que lo acepto dejando que lo tumbara a la cama.



-¿Rodrigo...?noo...yoo... -su voz fue apagada





-¡sssssshhhh!! No...Joseph...soy Joseph...déjame tocarte...-se sentía con habilidades especiales para saber que tanto tiempo Joseph había dejado de poseer ese cuerpo a perlado.



Lo volvió a besar y a través de la ropa le tocaba el pecho para después quitarle la camisa y dejara al descubierto el exaltado pecho

-¿Joseph...? ahhmm... si...pero... por favor... no... te lo pido...no...



-...¡¿no que?! Yo se que te mueres de las ganas... -seguía llenándolo de besos y caricias, y mientras ese cuerpo se calentaba debajo suyo, el también comenzaba a sentir cada vez mas la sensación de poseerlo. Un deseo reprimido que no podía ya contener más.


- ...es que... yo...-no podía entender bien lo que pasaba, pero ese comentario lo tranquilizaba un poco. Estaba con Joseph, no sabia cómo  pero estaba con el.

-...Tranquilo...-descendía al cuello del mirada miel-...soy Joseph...y voy hacerte el amor...

-... ¿Jo...Joseph...?-algo le decía que la situación se tornaba extraña; ¿Rodrigo había sido un sueño? ¿No se había encontrado con el? ¿Cómo había ido a parar a la cama con Joseph? pero el solo escuchar su nombre no podía evitar que a su mente viniera la imagen de el pelinegro, chocando su mirada grisácea con la suya.

-...si...soy yo...-decía en un susurro muy atrevido e invitándolo a pecar.



Entre caricias y besos Danieel ya no protesto más y dejo que Rodrigo lo desnudara a la par que el otro se desnudaba, envolviéndose entre los pliegues de las sabanas teniendo completo rocé entre sus cuerpos desnudos saciando los deseos de Danieel que solo buscaba consuelo y los deseo de Rodrigo que había esperado mucho para tener al ojos miel a su disposición.

-...oh...Jo...Joseph...-su cuerpo perdió cordura, estaba al lado de la persona que amaba con desenfreno, movía sus caderas en busca de lo que su cuerpo ya no podía aguantar más para esperar.

-...no Danieel...espera un poco más...quiero degustarte...-mordía un pezón, mientras que con su mano derecha apretaba otro y lo quería hacer rollito dándole vueltas.

-...aahh...-sus palabras se habían agotado, lo único que salía de su boca eran suplicas de placer que recibía y  que no se detenían.

-*...no importa que piense que soy otra persona...mientras pueda hacerlo mío...*-pensó mientras descendía a el miembro del que poseía-...quiero hacerte gemir...Danieel...-tomo su miembro y comenzó a acariciarlo atrapándolo entre sus manos bajando y subiendo, para después lamerlo alrededor para prepararlo e introducirlo a su boca sacándolo y metiéndolo rápidamente luego lento y después aumentaba de nuevo la velocidad.

-...Jo...aahh...Joseph...no puedo más...yo...-apretaba las sabanas para no sacar lo que en su extensión quería salir.

-...hazlo...-lo soltó un poco para hablar pero después lo metió a su boca y lo succionó  apretándolo entre sus lengua y su paladar. Saliendo irremediablemente ese néctar, que era como trofeo de que había logrado hacer a la mirada miel venirse.

-...ah...ah...ah...-respiraba agitadamente, el sacar su néctar lo hizo llegar al máximo de su cuerpo, su corazón lo sentía en su garganta queriéndosele salir.

Aquella leche resbalo por los testículos del mirada miel y sus carnes mojando esa parte, aun así Rodrigo mojo sus dedos con lo poco que recibió de Danieel y  los metió a la entrada de este para suavizarlo un poco.

-...ya...no...aguanto más...Joseph...mételo...mételo...-buscaba desesperado ese miembro que lo llenara.

-...esta bien...-violentamente lo abrió de piernas y las subió a la altura de su media espalda para penetrarlo.

-...aah...Joseph...mas...-quería que se moviera y como no lo hacia el agito sus caderas para darle la pauta de que hiciera lo demás

-...mmg...Da...Danieel...mg...mmm...nnn...aah...-por cada gemido lo envestía mas y mas invadiendo esa entrada que lo resguardaba y lo apretaba acogiéndolo en una placer que no podía describir.

-...Joseph...ah...mas...mas...-bajo sus manos a el trasero de quien lo hacía suyo y lo empujaba hacia él en busca de que le hiciera tocar en su interior esa parte que lo haría explotar.

-...Da...Danieel...aah...eres...eres...insaciable...increíble...oohh...

-...ca...cállate...-lo beso superficialmente mordiendo su labio inferior-...sigue...quiero llegar...Joseph...mas...sigue...ah...-volvió a menear sus caderas en un compas que quiera que el otro siguiera y siguiera.

-...bien...-empujo con más fuerza pues así se lo pedía-...así...así...-decía cada vez que metía y salía.

-...si...así...no...no te detengas...-no le importaba que tanto le lastimara lo único que quería era llegar a ese momento tan culminante y así fue-....aahh...-arqueo su espalda derramando su néctar en su abdomen y en el del otro también puesto que se había puesto erecto de nuevo-...Jo...seph... te amo...-se acerco para besarlo sutilmente en sus labios y quedándose dormido. El corazón y alma de Danieel le pertenecía a un joven pianista de ojos perdidos y corazón tal cálido.

-*...Danieel...lo hiciste pensando que era el...no...le hice creer que era el...nunca pensé que fuera tan apasionado, ¿eso es lo que el despierta de ti?... ¿porque...? ¿Por qué no te dije antes...?*-se lamentaba, el no haber hecho las cosas bien-*...por ahora...te tengo...y...debo olvidar lo demás...*

Lo tomo entre sus brazos intentando hacer, que de algún modo, Danieel olvidara al pelinegro; tiempo después el también de durmió; y cuando la mañana inevitablemente llego...

-Joseph...-busco el cuerpo de su amado en la cama encontrándose con un cuerpo completamente diferente-*¡¡ ¿queeee...Ro...Rodrigooo?!!-su cara y su cuerpo se lleno de pánico, había creido mal-*mi...mi cabeza...es verdad...tome demasiado...no...no recuerdo nada después de eso...¡¡no...no puede ser...esto no pudo haber pasado...!!*-aun no asimilaba el hecho de lo que paso entre su amigo y el que también tenía que lidiar con el hecho de que sentía un jaqueca terrible así también, una sed inmensa-*...tengo que irme...si despierta, no sabré que decirle...*-Sabia lo que había hecho, que tenía que huir, así que tomo sus ropas que tuvo que buscar pues no sabía donde habían quedado la noche anterior.


-¿mmm...A dónde vas?-la persona que dormía en la misma cama que el  intentaba abandonar lo hizo sacarlo de sus pensamientos.




-¡¡aaaaahhhhh!! ¡¡Ro...Ro Rodrigo!! Yo... aaahhmmm...-se sentía más que apenado, incomodo. Y mal consigo mismo por haberlo  permitido.




-¿Qué, te asuste? Perdón-le sonríe-yo también me levantare y así desayunamos juntos-se disponía a levantarse de la cama.



-no, preferiría que no, es que...... ya me voy-no quería permanecer un minuto más en ese lugar.




-¡¿Por qué?! Desayuna y luego te vas-le inquieto la prisa que tenia por irse, sentía que estaba huyendo de él.



-no, enserio me tengo que ir-*ya no puedo estar más aquí...*-no quería ser cruel con él.





-¿pasa algo?-sabia que se estaba incomodando pues se dirigía a la puerta despacio. Y eso le dio la advertencia de que si, ya no quería estar ahí con él.




-no... Nada.... ¡Adiós!-al estar en la puerta supo que ya podría salir de ese lugar.



Cerro la puerta tras el e iniciando una carera en el pasillo, bajando las escaleras, y saliendo de esa casa hacia la calle sintiendo como el sol lo recibió de manera cruel pues le lastimaba la luz, la jaqueca solo empeoro por la prisa que llevaba, así, llego deteniéndose cuando ya se sintió lo bastante lejos y apaciguar su camino  para llegar a su casa donde vivía con Joseph entrando a la sala.




-¡Dios! ¡¿Pero que hice?! ¡He traicionado Joseph!-un terror lo invadió-*...me hizo creer que era el...pero...no...como...yo creí que era el...*-no supo que sucedió, el de verdad creyó que era el pelinegro, pues por el placer que sentía quien  más podría ser si no la persona que amaba, pero era demasiado tarde para objetar algo.





-¿Qué murmuras?-una voz grave y dulce le hablo por la espalda.



Se quedo paralizado al escuchar esa voz  que era bastante familiar.



-¡¿Jo-Joseph?! ¡¡ ¿Qué, que, haces aquí?!!-lo había asustado, estaba tan preocupado por lo que paso que no se dio cuenta desde cuando estaba ahí.




-¿no te da gusto verme?-le pregunta sorprendido, pues lo encontró algo nervioso.




-¡¡Sí!! Es que no te esperaba tan pronto, ¡que bueno que regresaste!-lo abrazo tan fuerte como si no quisiera soltarlo-*...Joseph...*-recargaba su cabeza en su pecho, intentando hacer que no  pasaba nada y olvidar un poco lo sucedido, lo que ahora le importaba era que él estaba ahí.




-¡tranquilo! Voy  a estar aquí tres días; adelante el concierto para estar aquí antes contigo y... -con una mano en la cintura de Danieel y otra que tomo con delicadeza la cabeza de los ojos miel para acercarse y hablarme al oído-que cenemos juntos para pasar la noche...deseo hacerte mío...





-¡¡oohh!! Joseph ¿hablas enserio? -Estaba sonrojado y con una amplia sonrisa, de verdad que eso era lo que quería.




-si, así es; pero antes tengo que ver a alguien para un concierto  que se va a organizar en mi honor, pero te prometo que estaré aquí para en la noche-le prometió besando su mejilla.




-¡sí! ¡Esta bien!- dijo con entusiasmo, no podía esperar.





-¡nos vemos entonces!-solo había ido ahí para eso, avisarle. Puesto que después se fue como llego.




-Joseph... te amo...-esa era la realidad, era lo que sentía por  el y nada de lo que paso le importo ya.




-...jum... lo sé, nunca lo olvido.- unieron sus labios en una promesa que se cumpliría horas más tarde ,el beso fue largo que comenzaban a querer revivir en ese instante la pasión que se había retenido durante tanto tiempo, pero también percatándose de algo mas-sabes a...¿alcohol...?-pregunto con cierta sorpresa.


-...uhm...si...-también estaba comenzando a sentir ese ardor en su cuerpo que Joseph despertaba en el, pero que le mencionara  eso le hizo olvidarse por un momento de donde venia-to...tome un poco anoche...jejeje...nada de que preocuparse...estoy bien...-*le estoy mintiendo...le estoy....Dios....perdóname Joseph...perdo...*-sentía que las lagrimas se le desbordarían en cualquier momento pero supo contenerse en el último momento para que el pelinegro no se percatara de eso.


Los ojos miel se despidió del pelinegro; se sentía feliz por haberlo visto y no aguantaba las ansias de que la noche pronto llegara, pero no podía olvidar lo que había pasado con su cierto amiguito y rápidamente lo desecho pues aquel encuentro no volvería a suceder.

Danieel siguió con su rutina para después tomar un baño y arreglarse para la gran cena con su amado pianista pues la noche se aproximaba; en cuanto llego Joseph, Danieel ya lo esperaba en el recibidor e inmediatamente se fueron al restaurante donde casualmente era al que cabía ido el día anterior pero no le tomo importancia y una vez que tomaron la mesa los atendió un mesero teniendo la comida servida con una pasta y verduras, acompañadas de un dulce y embriagador vino de uva.




-Danieel, hay algo que quiero decirte-dijo algo serio recargando sus codos en la mesa y sus manos a la altura de su cara.



-si que es, dime-lo miro fijamente, ya no le importaba lo que esa mirada le causara pues aunque al principio le intimidaba y le hacía imposible enfrentarla. Ahora era lo que mas disfrutaba.





-pues... veras... lamento que no haya estado contigo  este tiempo, sabes que a veces me es imposible estar en casa. Pero...veré que puedo hacer para estar contigo-tomo la mano del mirada miel, en son de que creyera en sus palabras. Pues a él también le hacía falta





-......Joseph...me asustas, no sueles ser así...-se percato de que tomo su mano, y a pesar de que estaban en un lugar público les era de menos importancia.




-¿en nada te puedo complacer?-alejo su mano, algo molesto. Se estaba guardando su orgullo y Danieel lo hacia retractarse con sus contestaciones.




-...no...perdón, esta bien-volvió a buscar esa mano, la cual no le fue negada-... bueno yo quiero preguntare algo.





-¿si, que es?-estaba  tan complaciente con él, pues a eso habían ido ahí, a platicar y arreglar los roces que estaban teniendo a causa de su profesión.



-aaahhmmm... ¡¿Qué pasaría si yo... hiciera algo cuando no estabas y no te lo hubiera dicho me perdonarías?-su pregunta era más que obvia




-¿a ver, porque preguntas eso?-era una pregunta extraña- ¿Algo paso? Si fue así dímelo y ya-no estaba molesto, solo que no quería que le hablara con rodeos y le diera que fue eso que había hecho durante su ausencia.




- no nada, no paso nada, solo era curiosidad no me hagas caso jeje jeje...-*no...no puedo arruinar esto...*





-¿estas seguro?-estaba dudoso, primero le pregunta y después se retracta, se le hacía muy extraño.





-...si, olvídalo...yo y mis preguntas tontas...-sonreía para evitar delatarse.





-...jum...esta bien...niño...-no entendía su comportamiento, pero le daba gracia las cosas que hacía o decía.



Los dos comían plácidamente y sin que nadie lo previera Rodrigo llego ahí y los vio sintió que la sangre le hervía al verlos juntos que no pudo evitar hablarles, mirándolos de una forma extraña que solo Danieel pudo percibir.





-¡Hola! ¿Cómo ha estado? ¡Vaya! ¡Me alegro están cenando juntos!-dijo con cierto sarcasmo en sus palabras y bastante irritado.





-tu... ¿quien eres?-dijo Joseph con desconcierto





-¡aaarg! ¿Cómo que quien soy? Soy Rodrigo el que te ayudo a ti y a Danieel a salir del Instituto-sentía como se le exaltaba la vena de la cabeza.




-...uhm...si... ¡¿Qué haces aquí?!-dijo con fastidio, pues sentía que los estaba interrumpiendo.





- pues vine a cenar como de costumbre, me gusta este lugar, ¿sabías que ayer me encontré a Danieel aquí pero estaba solo?, y ahora vuelvo a venir, y esta contigo. ¿Que coincidencia, verdad Danieel?-se apoyaba del hombro del ojos miel.





-...ah...si...si...- tenía miedo de que su amigo estuviera ahí y dijera algo más que lo comprometiera;  sintió como apretó su hombro como si le dijera algo con ese contacto. Pero su temor desapareció cuando este se despidió.






-bueno, lo dejo solos, no los interrumpo mas con mi presencia ¡nos veremos en otra ocasión!-le giño el ojo, con eso se refería a la noche que habían pasado. Una señal de que le había gustado. Y citándolo a que quizás se encontraran otra vez.




-¿Qué te pasa Danieel pareces nervioso?-se percato de que la presencia de su amigo lo puso tenso.





-aahmm... ¡¿yo?! Es que ya me quiero ir...-sentía  la mirada amenazadora de Rodrigo que se encontraba en una mesa no muy lejos de la suya.





-jum... De acuerdo hay que irnos, creo que la presencia de tu amigo...no te agrado...-pudo darse cuenta que se fue el motivo.



- ... ¿eh?...no...es que...bueno...quiero estar contigo...-una parte era que quería irse de ahí  para ya no ver a la persona culpable de cómo se sentía y otra porque sabía que al estar con Joseph ya no importaría lo demás y se le olvidaría.



Una vez que terminaron de comer se fueron a la mansión  Rodrigo solo los vio partir fingiendo una sonrisa como despedida. Cuando llegaron  Joseph tomo fuertemente la mano de Danieel y lo condujo a la habitación arrojándolo a la cama con agresividad y sin darle tiempo de levantarse se encimo en Danieel.




-¿Joseph?...esp...-sus labios fueron sellados por el beso que Joseph le dio sin previo aviso. No resistiéndose, puesto que era  lo que quería del desde hace un par de horas que se le había hecho eterno.





-...no puedo... quiero...tenerte...-decía mientras se quitaba el saco y se desabrochaba la camisa.





-si, esta bien...-no podía negársele, el estarse desvistiendo enfrente suyo y ver ese pecho hermoso, lo hacía  admirar esa imagen que ya quería tenerlo enzima de el



-...Danieel...te deseo...-se recostó sobre su cuerpo oliendo esa aroma  de la que quería impregnarse en todo su cuerpo.



-mmmm, si...-*...su calor...me embriaga su calor...*-esa sensación de peso, y que Joseph lo besaba por su cuello hombros mientras lo despojaba de sus ropas era irresistible, que quería que siguiera hasta el fin.




Joseph lo desnudaba lentamente y entre esos besos y caricias los ojos miel también le quitaba lo que le restaba de ropa a él pelinegro, pero de repente, algo vino a su mente que por cada caricia que le proporcionaba  el  pelinegro vino a su mente en un rápido Flash Back recordando que estuvo en brazos de Rodrigo que lo acariciaba, besaba, penetraba, aunque realmente no se acordaba de nada, su mente le jugo chueco; se alejo bruscamente de Joseph y este quedando desconcertado y también desconcentrado.




-¡¿Qué te pasa, porque reaccionas así?!-iba por quitarle la ropa interior y de repente lo alejo de él como un choque eléctrico.





-...perdona...es que yo... no puedo hacerlo...-esas imágenes lo incomodaban, lo hacían sentirse sucio y no le permitían seguir.





-¿porque? Si tú lo pedías, no te entiendo-esto ciertamente lo desconcertó.




-si...pero...no...no... puedo...lo siento Joseph...-abraza su cuerpo, como queriendo protegerse de algo.






-...Danieel...por favor...quiero estar contigo...-realmente se había esperando demasiado y ahora que lo tenía así no lo dejaría pasar




-...pero...no...no puedes obligarme...-sentía presión por parte del pelinegro.



-¡¿OBLIGARTE?! Si viene es porque decías estar conmigo y ahora dices ¿que te estoy obligando?




-¿Joseph, estas molesto?-supo que estaba perdiendo la paciencia.





-¡¡claro!! ¿Qué esperabas? No he tenido ni un momento de paz gracias a tanto trabajo y ahora que tengo tiempo para ti y para mí, no lo aprecias-recriminaba que ya no quisiera estar con él  si eso era lo que le pedía.





-si, si ¡¡lo apreció de verdad!-no quería que se enfadara con el





-...entonces...¡¡demuéstralo!! Quiero estar contigo Danieel...-su mirar era suplicante entre el deseo y la impaciencia.





-¡no! Es que yo...-se quedo por un momento callado pero después lo vio a la cara como si esperara de  él una respuesta afirmativa-yo....bueno...está bien.



Danieel no tuvo más remedio que dejar que Joseph le hiciera lo que quisiera y el quitara las pocas prendas que le quedaban protegiendo su cuerpo; era eso o decirle la verdad a él pelinegro lo cual no era un opción. Joseph no solía comportarse de esa manera tan agresiva, normalmente era amable y compresivo y no hubiera obligado a hacer algo que el ojos miel no quisiera, pero era debido a tanta presión, aunque eso no justificara su manera tan grotesca de ser. Aun así lo penetro sin reparos en toda su profundidad de aquella entrada que se negaba ser abierta y que fue forzada, Danieel solo cerraba sus ojos y deseaba que ese tormento acabara pero a la vez pensó que era un castigo para el debido a la traición que había cometido a costa de que él quisiera o no lo cual se podría decir se convirtió en una "violación voluntaria"

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CONTINUARA.........

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bueno ahora si es todo por hoy ><!! gracias por leer, y espero comenten, porque siento que le hablo a la pared u.u


mata ne!!

 

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